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        25 poemas aleatorios en video


 
   Puntos de apoyo... Puntos de apoyo... de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Puntos de apoyo. En mi figura completa sólo hay uno; y quiero dos. Para tener yo los dos me tienen que cortar uno. Es el uno que no tengo el que tengo que tener. Para poder caminar el otro será ya muerto...

 
   Atraían verdades... (fragmento) Atraían verdades... (fragmento) de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Gustavo Wojciechowski    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

Atraían verdades mis ojos si miraban. Cuánta humildad y orgullo desde mi intimidad subía a ellos con intención de cielo. En ellos, azul de soledad, se movían heridas que el hombre no conoce todavía. Heridas comparables a las que sufre Dios cuando crea el dolor de un inocente. Umbral de la belleza...

 
   Si muero sobrevíveme... (SONETO XCIV) Si muero sobrevíveme... (SONETO XCIV) de Pablo Neruda

   Pablo Neruda
      Por Matilde Urrutia    
primeros versos

Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura que despiertes la furia del pálido y del frío, de sur a sur levanta tus ojos indelebles, de sol a sol que suene tu boca de guitarra. No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos, no quiero que se muera mi herencia de alegría, no llames a mi pecho, estoy ausente…

 
   Así como el día pasado ya no vuelve... Así como el día pasado ya no vuelve... de Antoni Marí

   Antoni Marí
      Por Antoni Marí    
Colaboración: Círculo de Poesía
primeros versos

Así como el día pasado ya no vuelve, nunca has de volver a cruzar, de este mar, sus aguas. Nunca más del lugar de donde vienes has de volver. Nunca más podrás volver a ser el que fuiste, ni hacer memoria, tan sólo, de tu recuerdo. Nunca más tu nombre alguno podrá decirlo...

 
   Los he visto en el cine Los he visto en el cine de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Los he visto en el cine, frente a los teatros, en los tranvías y en los parques, los dedos y los ojos apretados. Las muchachas ofrecen en las salas oscuras sus senos a las manos y abren la boca a la caricia húmeda y separan los muslos para invisibles sátiros. Los he visto quererse...

 
   Canción de los tres ahorcados Canción de los tres ahorcados de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Juan (Tata) Cedrón    
Colaboración: Emilio Cartoy Díaz
primeros versos

Fuimos locos fuimos impuros nos manchamos el corazón. Fuimos canallas de ojos duros una canción una canción. Tuvimos sed tuvimos hambre agujeros en el pulmón. Nos ahorcamos con un alambre una canción una canción. Le hicimos hijos a la suerte...

 
   Sólo en sueños... Sólo en sueños... de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada...

 
   Viniste del humo Viniste del humo de Carmen Feito Maeso

   Carmen Feito Maeso
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Llegaste del otro lado del aire. Apretaste el corazón cálido y bueno de un ave libre, blanca y humilde. Apareciste en las ventanas de las ilusiones, pequeñas, tristes y dolientes, irasciblemente grande, irasciblemente prepotente e inexpugnable...

 
   Oye Señor mi causa justa (Salmo 16) Oye Señor mi causa justa (Salmo 16) de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por León Gieco    
primeros versos

Oye Señor mi causa justa atiende mi clamor Escucha mi oración que no son slogans Júzgame tú y no sus Tribunales Si me interrogas de noche con un reflector con tu detector de mentiras no hallarás en mí ningún crimen...

 
   Canto cósmico (fragmento) Canto cósmico (fragmento) de Ernesto Cardenal

   Ernesto Cardenal
      Por Ernesto Cardenal    
Colaboración: Alberto Blanco
primeros versos

Los cuerpos celestes y los nuestros. Estrellas caminanteslos caldeos. (A las no fijas.) En griego caminante es planetes, así que habitamos una estrella caminante. Los hombres que formamos el Hombre o mejor dicho formaremos. O tenemos por delante solamente un planeta pelado como Marte...

 
   Elogio de la sombra Elogio de la sombra de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

La vejez (tal es el nombre que los otros le dan) puede ser el tiempo de nuestra dicha. El animal ha muerto o casi ha muerto. Quedan el hombre y su alma. Vivo entre formas luminosas y vagas que no son aún la tiniebla. Buenos Aires, que antes se desgarraba en arrabales hacia la llanura incesante…

 
   Pequeño vals vienés Pequeño vals vienés de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Ana Belén    
primeros versos

En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada...

 
   Tía Chofi Tía Chofi de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor. Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta con tus setenta años de virgen definitiva, tendida sobre tu catre, estúpidamente muerta. Hiciste bien en morirte, tía Chofi, porque no hacías nada...

 
   Piedras blancas o negras Piedras blancas o negras de Saúl Ibargoyen

   Saúl Ibargoyen
      Por Héctor Rosales    
primeros versos

Están allí pueden ser vistas o imaginadas fuera de sus caminos o rumbos o carreteras o calles habituales o montañas o playas. Están allí con sus millones de décadas atrapadas en moléculas que giran en su propio vacío: hecho con la nada de incontables vacíos...

 
   Canto a su amor desaparecido (fragmento) Canto a su amor desaparecido (fragmento) de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
Colaboración: Alberto Blanco
primeros versos

Ahora Zurita me largó ya que de puro verso y desgarro te pudiste entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi hijo? A la Paisa A las Madres de la Plaza de Mayo A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos...

 
   En voz baja... En voz baja... de Pablo Armando Fernández

   Pablo Armando Fernández
      Por Pablo Armando Fernández    
Colaboración: Círculo de Poesía
primeros versos

En voz baja decir, amor, tu nombre, junto a ti, a tus oídos, a tu boca. Y ser ese animal feliz que junta sus mitades. En voz baja o sin ella, muda la boca revertida a su unidad: silencio inaugural que a verbo y carne otorga nueva vida. Los ojos ciegos, de regreso al todo...

 
   Llorar a lágrima viva Llorar a lágrima viva de Oliverio Girondo

   Oliverio Girondo
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos...

 
   La bella implora amor La bella implora amor de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Tengo que agradecerte, Señor -de tal manera todopoderoso, que has logrado construir el más horrendo de los mundos-, tengo que agradecerte que me hayas hecho a mí tan bella en especial. Que hayas construido para mí tales tersuras, tal rostro rutilante y tales ojos estelares...

 
   Costumbres Costumbres de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Tito Hass    
primeros versos

no es para quedarnos en casa que hacemos una casa no es para quedarnos en el amor que amamos y no morimos para morir tenemos sed y paciencias de animal...

 
   Rostro de vos Rostro de vos de Mario Benedetti

   Mario Benedetti
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Tengo una soledad tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de vos de adioses hace tiempo y besos bienvenidos de primeras de cambio y de último vagón. Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión...

 
   Guárdame en ti Guárdame en ti de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
Colaboración: Alberto Blanco
primeros versos

Amor mío: guárdame entonces en ti en los torrentes más secretos que tus ríos levantan y cuando ya de nosotros sólo que de algo como una orilla tenme también en ti guárdame en ti como la interrogación de las aguas que se marchan...

 
   Y ya casi amanece y estás despierta o durmiendo… (ZURITA Poema de amor) Y ya casi amanece y estás despierta o durmiendo… (ZURITA Poema de amor) de Raúl Zurita

   Raúl Zurita
      Por Raúl Zurita    
Colaboración: Ignacio Muñoz Cristi y Víctor Campbell Saffie
productores de La Belleza de No Pensar
primeros versos

Y ya casi amanece y estás despierta o durmiendo, pero me llamas entre sueños pensando que quizás he salido. Esa vez ella me había sujetado de las mangas del abrigo reteniéndome y el mayor, tenía algo más de dos años, me tomaba de los pantalones y se reía...

 
   Poema salvaje Poema salvaje de Alvaro Figueredo

   Alvaro Figueredo
      Por Nelson Guerra    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

Este es el poema salvaje del reflector de los colores próximos que da su tobogán a los vientos lisos Este es el poema salvaje del verde, del rojo y del azul que se descansan en los silbatos de las frutas Este es el poema salvaje del árbol, de la sangre y del cielo en la tecla instantánea de los viajeros...

 
   Franz Kafka Franz Kafka de William Ospina

   William Ospina
      Por William Ospina    
primeros versos

Padre, le digo, dame tres granos de cebada para despertar al durmiente. Pero mi padre no responde: es un enorme jinete de bronce, alto sobre colinas y sinagogas. Madre, le digo, aparta tanta niebla, muéstrame un rostro dulce, del que broten palabras ingenuas...

 
   A un borracho que conocí A un borracho que conocí de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte

Entra rechina el piso de madera enfila el ventanal hacia una mesa que en soledad su soledad apresa sin acertar cual es la verdadera la noche desdibuja una escalera tal vez nunca bajada que ya no pesa pero de pronto vuelve la cabeza y ve rodar su infancia...