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        25 poemas aleatorios en video


 
   Dios está podrido en dinero... Dios está podrido en dinero... de Francisco Hernández

   Francisco Hernández
      Por Francisco Hernández    
Colaboración: Círculo de Poesía
primeros versos

Dios está podrido en dinero, dice en voz baja un comerciante del pueblo. En sus eternos ratos libres, se entretiene devorando la imaginación de quienes no tienen para comer. ¿Quiere retratar al Todopoderoso? Meta su cámara en la boca de un pobre.

 
   No es nada de tu cuerpo No es nada de tu cuerpo de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro. No es tu boca tu boca que es igual que tu sexo , ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu ombligo, en que bebo...

 
   Triste eres menos triste.... Triste eres menos triste.... de Antonio Porchia

   Antonio Porchia
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Triste eres menos triste. Quédate triste...

 
   Donde nunca jamás se lo imaginan Donde nunca jamás se lo imaginan de Eliseo Diego

   Eliseo Diego
      Por Eliseo Diego    
primeros versos

Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dineroEntre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido...

 
   Periplo Periplo de José Kozer

   José Kozer
      Por José Kozer    
primeros versos

La racha canta la racha canta el huracanado viento en los batientes de la ventana: el golpe es verde, verde y cruje la corteza del árbol del jardín, crujen las dos blancas mecedores junto al aljibe llenándose, el agua del viento huracanado es impensable...

 
   Llagas de amor Llagas de amor de Federico García Lorca

   Federico García Lorca
      Por Cecilia Salerno    
Colaboración: Cecilia Salerno
primeros versos

Esta luz, este fuego que devora. Este paisaje gris que me rodea. Este dolor por una sola idea. Esta angustia de cielo, mundo y hora. Este llanto de sangre que decora lira sin pulso ya, lúbrica tea. Este peso del mar que me golpea. Este alacrán que por mi pecho mora...

 
   Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) (fragmento) Altazor o el viaje en paracaídas (canto II) (fragmento) de Vicente Huidobro

   Vicente Huidobro
      Por Darío Grandinetti    
primeros versos

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos Se hace más alto el cielo en tu presencia La tierra se prolonga de rosa en rosa Y el aire se prolonga de paloma en paloma Al irte dejas una estrella en tu sitio Dejas caer tus luces como el barco que pasa Mientras te sigue mi canto embrujado...

 
   La procesión del entierro La procesión del entierro de Jaime Sabines

   Jaime Sabines
      Por Jaime Sabines    
primeros versos

La procesión del entierro en las calles de la ciudad es ominosamente patética. Detrás del carro que lleva el cadáver, va el autobús, o los autobuses negros, con los dolientes, familiares y amigos. Las dos o tres personas llorosas, a quienes de verdad les duele, son ultrajadas por los cláxones vecinos...

 
   Las maravillas y miserias del amor Las maravillas y miserias del amor de Juan Gelman

   Juan Gelman
      Por Juan Gelman    
primeros versos

Las maravillas y miserias del amor. Sus oscuros fulgores, sus catástrofes. Caminar por el filo de la pérdida. Dar lo que no se tiene. Recibir lo que no se da. El amor a la poesía, a la madre, a la mujer, a los hijos, a los compañeros que cayeron por una esperanza...

 
   El gladiolo se enfermó... El gladiolo se enfermó... de Marosa Di Giorgio

   Marosa Di Giorgio
      Por Marosa Di Giorgio
Lectura en francés Christophe Rouxel    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

El gladiolo se enfermó. Desde sus pavorosos cabellos rosados enviaba chispas a mi habitación. En todas sus bocas abiertas tenía lágrimas, rosas y, también huesos y peines. Aterrada clamé a la Virgen Llévalo, pero, la Virgen no se separaba de la estampa. Y él ardía como un brasero...

 
   La prosa es bella La prosa es bella de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
Colaboración: Rodrigo Gonçalves
primeros versos

La prosa es bella —dicen los lectores—. La poesía es tediosa: no hay en ella argumento, ni sexo, ni aventura, ni paisajes, ni drama, ni humorismo, ni cuadros de la época. Eso quiere decir que los lectores tampoco entienden la prosa...

 
   Color de veneno Color de veneno de Frida Kahlo

   Frida Kahlo
      Por Carmen Feito Maeso    
primeros versos

Todo al revés. Yo? Sol y luna pies y Frida ...

 
   Cristo en la cruz Cristo en la cruz de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Marcelo Cejas    
primeros versos

Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra. Los tres maderos son de igual altura. Cristo no está en el medio. Es el tercero. La negra barba pende sobre el pecho. El rostro no es el rostro de las láminas, es áspero y judío. No lo veo y seguiré buscándolo hasta el día último de mis pasos...

 
   La poetisa en un pueblo (fragmentos) La poetisa en un pueblo (fragmentos) de Carolina Coronado

   Carolina Coronado
      Por Carmen Feito Maeso    
Colaboración: Gema Hernández Carralón
primeros versos

Ya viene, mírala! ¿Quién? Ésa que saca las copias. Jesús, qué mujer tan rara. Tiene los ojos de loca. Diga V., don Marcelino, ¿será verdad que ella sola hace versos sin maestro? ¡Qué locura!, no señora; anoche nos convencimos de que es mentira, en la boda: si tiene esa habilidad...

 
   Un Soneto me manda hacer Violante... Un Soneto me manda hacer Violante... de Félix Lope de Vega

   Félix Lope de Vega
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
Colaboración: Carmen Feito Maeso
primeros versos

Un Soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tal aprieto: catorce versos dicen que es Soneto, burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallára consonante, y estoy á la mitad de otro quarteto; mas si me veo en el primer terceto...

 
   Bellísima Bellísima de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Oigame usted, bellísima, no soporto su amor. Míreme, observe de qué modo su amor daña y destruye. Si fuera usted un poco menos bella, si tuviera un defecto en algún sitio, un dedo mutilado y evidente, alguna cosa ríspida en la voz, una pequeña cicatriz junto a esos labios de fruta en movimiento...

 
   Una mano dice adiós Una mano dice adiós de Jorge Meretta

   Jorge Meretta
      Por Jorge Meretta    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte

Una mano inclinada levemente al vacío compuesta de breves huesos suicidas el instante mismo anticipándose al caer en un gesto de vaciarse. Un vacío con la forma de una mano levemente ordenada depuesta por suicidas instantes disipándose que caen...

 
   Para hacer el amor Para hacer el amor de Antonio Cisneros

   Antonio Cisneros
      Por Antonio Cisneros    
Colaboración: Alberto Blanco
primeros versos

Para hacer el amor debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra para hacer el amor. Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos pero la arena gruesa es mejor todavía...

 
   Atraían verdades... (fragmento) Atraían verdades... (fragmento) de Pedro Piccatto

   Pedro Piccatto
      Por Gustavo Wojciechowski    
Colaboración: Juan Pablo Pedemonte
primeros versos

Atraían verdades mis ojos si miraban. Cuánta humildad y orgullo desde mi intimidad subía a ellos con intención de cielo. En ellos, azul de soledad, se movían heridas que el hombre no conoce todavía. Heridas comparables a las que sufre Dios cuando crea el dolor de un inocente. Umbral de la belleza...

 
   Cuatro boleros maroqueros Cuatro boleros maroqueros de Antonio Cisneros

   Antonio Cisneros
      Por Antonio Cisneros    
Colaboración: Alberto Blanco
primeros versos

Con las últimas lluvias te largaste y entonces yo creí que para la casa más aburrida del suburbio no habrían primaveras ni otoños ni inviernos ni veranos. Pero no. Las estaciones se cumplieron como estaban previstas en cualquier almanaque Y la dueña de la casa y el cartero...

 
   Este poeta exprime... (fragmento) Este poeta exprime... (fragmento) de Eduardo Lizalde

   Eduardo Lizalde
      Por Eduardo Lizalde    
primeros versos

Este poeta exprime su riñón, aquel nos habla de sus calcetines escaleras arriba y de su nuez de Adán, escaleras abajo que la hormiga no estorbe la visión del hormiguero ni el hormiguero el bosque de la hormiga . Pero hay otros, los vándalos atroces de sí mismos, los rascacielos del dolor que gimen...

 
   Celular 09-2119000 Celular 09-2119000 de Gonzalo Rojas

   Gonzalo Rojas
      Por Gonzalo Rojas    
Colaboración: Rodrigo Gonçalves
primeros versos

Una cosa le pido, sea todo lo cruel pero no me diga cuídese el gesto es feo, en una despiadada como usted ese gesto es feo, se nota el cuchillo en lo taimado del teléfono. Además, de qué voy a cuidarme sino de usted, arriverderla, corto...

 
   Excelente lenguaje, excelente... Excelente lenguaje, excelente... de Eduardo Milán

   Eduardo Milán
      Por Eduardo Milán    
primeros versos

Excelente lenguaje, excelente, puro, blanquísimo, una flor: azucena. Los pájaros cantan en pájaro. Los castores comen en castor. Los humanos hablan en humano, mano a mano, tocan sus voces en la conversación. ¿Brillante? Se dice brillante. New York se dice New York...

 
   Aquella tarde... Aquella tarde... de Juan Ramón Jiménez

   Juan Ramón Jiménez
      Por Carmen Feito Maeso y Francisco Portillo    
primeros versos

Aquella tarde, al decirle que me alejaba del pueblo, me miró triste, muy triste, vagamente sonriendo. Me dijo: ¿Por qué te vas? Le dije: Porque el silencio de estos valles me amortaja como si estuviera muerto. ¿Por qué te vas? He sentido que quiere gritar mi pecho...

 
   Borges y yo Borges y yo de Jorge Luis Borges

   Jorge Luis Borges
      Por Jorge Luis Borges    
primeros versos

Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico...