25 poemas aleatorios en audio
|
Rafael Alberti En la voz de Nuria Espert Cruz de viento | |
Nevada clara de nieve, flor de los témpanos, tú, sobre una corza marina. Norte. Sur. Dorada, clara de oro, flora de los fuegos, tú, sobre un cocodrilo verde. Este. Oeste. De: Marinero en... | |
|
Thelma Nava En la voz de Thelma Nava Palabras al amigo solitario | |
He aquí que estás y vives y nada es suficiente. Un algo insoportable te domina y la ciudad no cabe ya en tus manos. Se te sube a la espalda, regresa a tus zapatos. Y piensas en el hijo que no tienes, en la mujer amada que le falta a tu noche cada día. Aquí estás, dividido, doliéndote esa inconforme sangre... | |
|
Carolina Coronado En la voz de Carmen Feito Maeso A la mariposa | |
Bien hayan, mariposa, las bellas alas como el aire leves, que inquieta y vagarosa entre las flores mueves, ostentando tu púrpura preciosa. De blanda primavera bien haya la callada y fiel vecina, la dulce compañera del alba cristalina, perdida entre la flor de la pradera... | |
|
Alejandro Aura En la voz de Alejandro Aura La septuagésima segunda | |
en mucho estima el agua su condición quién no si yo fuera agua apenas una infinitesimal desviación mis moléculas no hubieran hecho esta complicada bestia ay teoría de achaques y de sueños imposible de explicar de solventar de fluir si yo fuera agua... | |
|
Alejandra Pizarnik En la voz de Ingrid Pelicori Extracción de la piedra de locura (fragmento) | |
La luz mala se ha avecinado y nada es cierto. Y si pienso en todo lo que leí acerca del espíritu... Cerré los ojos, vi cuerpos luminosos que giraban en la niebla, en el lugar de las ambiguas vecindades. No temas, nada te sobrevendrá, ya no hay violadores de tumbas. El silencio, el... | |
|
Marosa Di Giorgio En la voz de Marosa Di Giorgio Anoche, llegaron murciélagos... | |
Anoche llegaron murciélagos. Si no los llamo, ellos, igual, vienen. Venían con las alas negras y el racimo. Cayeron adentro de mi vestido blanco. De todas las rosa y camelias que he reunido en estos años. Y en la canasta de claveles y de fresias. La Virgen María dio un grito y atravesó todas las salas... | |
|
José Antonio Cedrón En la voz de José Antonio Cedrón Sin referencias | |
El ave sobre el borde de la fuente baja el pico y me mira recoge su alimento vuelve a bajar el pico y me vuelve a mirar meneando la cabeza alrededor hoteles de altísimo aluminio vidrios rubios detrás de las cabezas un régimen de moscas consumiento el sonido... | |
|
Manuel José Othón En la voz de Claudio Obregón y Gastón Melo Elegía | |
De mis oscuras soledades vengo y tornaré a mis tristes soledades a brega altiva, tras camino luengo; que me allego tan sólo a las ciudades con vacilante planta y errabunda, del tiempo antiguo a refrescar saudades. Yo soy la voz que canta en la profunda soledad de los montes ignorada... | |
|
Enrique Díez-Canedo En la voz de Juan Rejano El desterrado | |
Todo lo llevas contigo, tú, que nada tienes. Lo que no te han de quitar los reveses porque es tuyo y sólo tuyo, porque es íntimo y perenne, y es raíz, es tallo, es hoja, flor y fruto, aroma y jugo, todo a la vez, para siempre. No es recuerdo que subsiste ni anhelo que permanece; no... | |
|
Eduardo Langagne En la voz de Eduardo Langagne Un trotamundos | |
El anciano astroso, sucio, viendo al horizonte desaliñado manchaba las calles de Miami; enviciaba la vista esplendorosa de las calles. Y a las buenas conciencias eso les resulta mal. Traía un sombrero andrajoso, dicen algunos, era un panamá, era un bombín, una gorra de beisbolista... | |
|
Roberto Fernández Retamar En la voz de Roberto Fernández Retamar A mis hijas | |
Hijas: muy poco les he escrito, y hoy lo hago de prisa. Quiero decirles que si también este momento pasa y puedo estar de nuevo con ustedes, en el sillón, oyendo el radio, cómo vamos a reírnos de estas cosas, de estos versos y de estas botas, y de la cara que ponían algunos, y hasta... | |
|
Jaime Sabines En la voz de Jaime Sabines Con los nervios saliéndome del cuerpo... | |
Con los nervios saliéndome del cuerpo como hilachas, como las fibras de una escoba vieja, y arrastrando en el suelo, jalando todavía el fardo de mi alma, cansado, todo, más que mis propias piernas, hastiado de usar mi corazón del diario, estoy sobre esta cama... | |
|
Enrique Díez-Canedo En la voz de Carmen Feito Maeso Una plaza | |
La fachada barroca detuvo en un momento, que ya es de siglos, toda su masa en movimiento. Duerme la iglesia. Duerme la plazuela tranquila. Para que no despierte la palmera vigila. La ciudad sus rumores vuelve arrullo sedeño. Una mujer de manto cruza, como un ensueño. De: Epigramas ... | |
|
Carlos Pellicer En la voz de Carlos Pellicer Hoy hace un año... | |
Hoy hace un año, Junio, que nos viste, desconocidos, juntos, un instante. Llévame a ese momento de diamante que tú en un año has vuelto perla triste. Álzame hasta la nube que ya existe, líbrame de las nubes, adelante. Haz que la nube sea el buen instante que hoy cumple un año... | |
|
Oliverio Girondo En la voz de Oliverio Girondo El pentotal a qué | |
Lo no moroso al toque el consonar a qué la sexta nota los hubieron posesos los sofocos del bis a bis acoplo de sorbentes subósculos los erosismos dérmicos los espiribuceos el ir a qué con meta los refrotes fortuitos del gravitar a qué con cuanta larva en tedio languilate en los... | |
Ya estáis aquí, creyentes... (El sueño de las escalinatas 3)
| |
|
Jorge Zalamea En la voz de Jorge Zalamea Ya estáis aquí, creyentes... (El sueño de las escalinatas 3) | |
Ya estáis aquí, creyentes, en torno mío, poblando las escalinatas. Y va a ser posible abrir la audiencia, pues otras gentes de vuestra misma condición contradicha han venido de todos los rumbos: ora por sobre las sobresaltadas praderas... | |
|
Gertrudis Gómez de Avellaneda En la voz de Carmen Feito Maeso Elegía I (después de la muerte de mi marido) | |
Otra vez llanto, soledad, tinieblas... ¡Huyó cual humo la ilusión querida! ¡La luz de dicha que alumbró mi vida Un relámpago fue! Brilló para probar sombra pasada; Brilló para anunciar sombra futura; Brilló y se disipó... y en noche oscura Para siempre quedé. Tras luengos años de tormenta ruda... | |
|
Alejandro Aura En la voz de Alejandro Aura La septuagésima quinta | |
para la oreja el ruido perro un dardo certero en el centro del ojo del ruido ha dado y éste ruge o ay ay ay quien lo ha dañado así por qué en parte vital tan importante por qué a ver reflexionemos en las causas un dios se ha enojado con el ruido claro... | |
|
Rafael de León En la voz de Ricardo de la Castilleja Para toda la vida | |
Me quieres, amor, me quieres? ¡Sí, para toda la vida!... y era yo quien preguntaba, siempre soñando una espina, siempre rondando una duda, siempre imaginando heridas. ¿Me quieres, amor, me quieres? ¡Sí, para toda la vida!... | |
|
Jaime Sabines En la voz de Jaime Sabines Después de todo... | |
Después de todo pero después de todo sólo se trata de acostarnos juntos, se trata de la carne, de los cuerpos desnudos, lámpara de la muerte en el mundo. Gloria degollada, sobreviviente del tiempo sordomudo mezquina paga de los que mueren juntos. A la miseria del placer... | |
|
José Antonio Cedrón En la voz de José Antonio Cedrón Carta a casa | |
Ayer te pensé o soñé que estabas en casa y te pensé o soñé como eras hace mucho bajo un cielo que era también como hace mucho esas cosas de hombre de niño que uno tiene te soñé como eras cuando yo no era éste y te pensé después y anduviste girando en mi cabeza durante todo el día... | |
|
Jaime Sabines En la voz de Jaime Sabines Pensándolo bien | |
Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar, que alrededor de los 50 8242;s son muy peligrosos la grasa y el cigarro, que hay que conservar la figura y dar la batalla al tiempo, a la vejez. Expertos bien intencionados y médicos amigos me recomiendan dietas y sistemas para... | |
|
Antonio Machado En la voz de Nuria Espert Fue una clara tarde... | |
Fue una clara tarde, triste y soñolienta tarde de verano. La hiedra asomaba al muro del parque, negra y polvorienta...La fuente sonaba. Rechinó en la vieja cancela mi llave; con agrio ruido abrióse la puerta de hierro mohoso y, al cerrarse, grave golpeó el silencio de la tarde muerta... | |
|
Alí Chumacero En la voz de Alí Chumacero Ola | |
Hacia la arena tibia se desliza la flor de las espumas fugitivas, y en su cristal navega el aire herido, imperceptible, desplomado, oscuro como paloma que de pronto niega de su mármol idéntico el estío o el miedo que en silencios se apresura y sólo huella fuese de un viraje,... | |
|
Xavier Villaurrutia En la voz de Carmen Montejo Nocturno mar | |
Ni tu silencio, duro cristal de roca, ni el frío de la mano queme tiendes, ni tus palabras secas, sin tiempo ni color, ni mi nombre, ni siquiera mi nombre que dictas como cifra desnuda de sentido; ni la herida profunda, ni la sangre que mana de sus labios, palpitante, ni la... | |
