25 poemas aleatorios en audio
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José Martí En la voz de Carlos Muñoz Mi amor del aire se azora... | |
Mi amor del aire se azora; Eva es rubia, falsa es Eva; Viene una nube, y se lleva Mi amor que gime y que llora. Se lleva mi amor que llora Esa nube que se va; Eva me ha sido traidora; ¡Eva me consolará! XX De : Ismaelillo, La edad de oro, Versos... | |
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Octavio Paz En la voz de Octavio Paz Fábula | |
Edades de fuego y de aire Mocedades de agua Del verde al amarillo Del amarillo al rojo Del sueño a la vigilia Del deseo al acto Sólo había un paso que tú dabas sin esfuerzo Los insectos eran joyas animadas El calor reposaba al borde del estanque La lluvia era un sauce de pelo suelto... | |
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Gonzalo Rojas En la voz de Gonzalo Rojas André Breton cumple cien años y está bien | |
Esa vez que murió Breton nos juntamos todos a bailar. ¡Por Nadja! decíamos tirando al aire las copas contra las estrellas, y él miraba la farsa y daba cuerda a su reloj de polvo: Es que no hay Eternidad, muchachos, es que no hay Eternidad... | |
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Rosario Castellanos En la voz de Rosario Castellanos El despojo | |
Me arrebataron la razón del mundo y me dijeron: gasta tus años componiendo este rompecabezas sin sentido. No hay más. Un acto es una estatua rota. Una palabra es sólo la imagen deformada en un espejo. ¿Qué vas a amar? ¿Un cuerpo que se pudre -ese pantano lento en que te ahogas- o un... | |
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Fabio Morábito En la voz de Fabio Morábito Club italiano | |
Tenía una alberca regular, cinco o seis canchas de tenis, una cafetería que daba a un poco de jardín, luego un frontón y un gran salón de baile. No era gran cosa, su mejor época debió de ser, por los cincuenta o los sesenta, mi padre se hizo socio cuando ya estaba decayendo lentamente... | |
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Jorge Luis Borges En la voz de Jorge Luis Borges Cuarteta | |
Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado, que es la estación (nadie lo ignora) más propicia a la muerte. ¿Es posible que yo, súbito de Yaqub Almansur, muera como tuvieron que morir las rosas y Aristóteles? Del Diván de Almotásam el Magrebí (siglo XII). De: El hacedor... | |
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Mario Bojórquez En la voz de Mario Bojórquez Canto (I) | |
Con la pesada llaga ya sin cuerda en el cuello Con el dogal vacío y la enhiesta pesadumbre que no implora ya más Que no tunde ya el hueso carcomido, ni la visión postrera Aquí cerca del junto Me pongo a recordar muelles del aire donde atracó la sombra de otro tiempo... | |
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Manuel José Othón En la voz de Eduardo Lizalde El himno de los bosques | |
En este sosegado apartamiento lejos de cortesanas ambiciones, libre curso dejando al pensamiento, quiero escuchar suspiros y canciones. ¡El himno de los bosques! Lo acompaña con su apacible susurrar el viento, el coro de las aves con su acento, con su rumor eterno la montaña... | |
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Odette Alonso En la voz de Odette Alonso Que la ciudad espera | |
Lo supe desde ayer o desde siempre alguien estaba esperando la salida y caminar sería una esperanza alegre bajo los pies que la ciudad espera. Por eso demoré menos que de costumbre y bajé sospechando que la incredulidad era sólo un fantasma persiguiendo. La ciudad es un misterio que... | |
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Jorge Luis Borges En la voz de Jorge Luis Borges Juan, I, 14 | |
Refieren las historias orientales la de aquel rey del tiempo, que sujeto a tedio y esplendor, sale en secreto y solo, a recorrer los arrabales. Y a perderse en la turba de las gentes de rudas manos y de oscuros nombres; hoy, como aquel Emir de los Creyentes, Harún, Dios quiere andar... | |
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Saúl Ibargoyen En la voz de Héctor Rosales Cuando regrese a la casa que habitó tu hermosura... | |
Cuando regrese a la casa que habitó tu hermosura, antes que yo mis castigados pies querrán llegar, y peinaré los cabellos no segados por el tiempo y quitaré de mis ropas las lluvias que el viento secó. Las mismas letras formarán el nombre de esta calle... | |
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Octavio Paz En la voz de Octavio Paz Cuento de dos jardines (fragmento) | |
Una casa, un jardín, no son lugares: giran, van y vienen. Sus apariciones abren en el espacio otro espacio, otro tiempo en el tiempo. Sus eclipses no son abdicaciones: nos quemaría la vivacidad de uno de esos instantes si durase otro instante. Estamos condenados a matar al tiempo:... | |
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Saúl Ibargoyen En la voz de Saúl Ibargoyen Diálogo | |
Diálogo? No hay preguntas en los colores vacíos del aire No hay respuestas en aquel diálogo de palomas mojadas que las férreas campanas despedazan No hay preguntas debajo de los paraguas ensombrecidos debajo de pellejos disolviéndose entre hervores de sudor y lejanía ... | |
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Cintio Vitier En la voz de Cintio Vitier Sellada vigilia | |
En aquella ciudad morada y mustia los mulos del carbón, los níveos pescadores escanciaban la forma serena de mi angustia, iniciaron el fúnebre ajedrez de sus rumores. Era mi vida un sueño confuso de hondos seres, los ojos inflexibles de ilusión se me abrían a beberle... | |
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Alejandro Aura En la voz de Alejandro Aura Sal y pimienta | |
No describo la cosa cuando nombro y en rombos de sonido en espirales en volutas digo pues la cosa es pastel muchacha zanahoria y así la cosa dicha me provoca en la boca una humedad un charco un chorro y tal viene a quedar la cosa ya descrita... | |
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Dámaso Alonso En la voz de Dámaso Alonso Segunda Palinodia: La sangre | |
He viajado por la mitad del mundo. Desde el avión miraba, insaciable, el mar, la tierra. Sólo veía sangre derramada. Y yo me preguntaba, ¿cómo?, ¿por qué?, y quería descender, palpar aquella manta roja, convencerme de que (quizá) no era sangre (tal vez un meteoro desconocido). Pero... | |
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Manuel Ponce En la voz de Manuel Ponce Romance poblano | |
Ante la urna que guarda los restos de Fray Sebastián de Aparicio. Aquí yace, de aquí sube en su calesa de vidrio, pues era de sal y nieve, Fray Sebastián de Aparicio. Alivio de caminantes y confesor de los lirios, príncipe de carreteros y emperador del silbido. Su cuerpo cristalizado se hace más y más chiquito... | |
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Pedro Piccatto En la voz de Héctor Rosales Para cuando el jacinto... | |
Para cuando el jacinto encienda el aire y la sangre desdeñe su hora mala, el agua fácil de estas evidencias: El agua fácil de estas evidencias para cuando no creas. (EVIDENCIAS, I) De: Las... | |
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Tomás Segovia En la voz de Tomás Segovia Amiga, mira al dios... | |
Amiga, mira al dios inanimado sin nosotros. Eras tú, era yo quien revestidos de su forma la movíamos, el dios no tiene rostro. Iremos de la mano ante su faz de sombra y estaremos allí hablándole a una máscara. Sabremos que de nosotros dos nacía su violento prestigio... | |
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Rodolfo Hinostroza En la voz de Rodolfo Hinostroza Del infante difunto | |
La llamada de mi padre, alta como un penacho de plumas y al tacto como la pringamosa de aquellos baños. ¿Recuerdas? Las aguas ferrosas que calentaban tu cuerpo tenían colores, de serpiente plana, y la tierra se había descosido en sus espacios, y llevábamos nuestra infancia como un... | |
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César Miró En la voz de Conchita Fernández La forma de tu voz | |
Tengo en las manos el eco de tu cuerpo Como guarda mi oído la forma de tu voz Y la rosa y la estrella se confunden en mi alma Y la flor se hace llama y la luz se hace flor. Tengo en las manos el eco de tu cuerpo Que en silencio florece con un nuevo color; Y al fondo de mis ojos tus ojos que me llaman... | |
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Salvador Novo En la voz de Salvador Novo En las catorce redes del soneto... | |
En las catorce redes del soneto año tras año, penas y alegrías urdí, con hilo tenue de los días, a su apagado sístole sujeto. A gotas decantado su secreto, en arcas encerráronse vacías esperanzas, anhelos, cobardías signo precario , mínimo amuleto.... | |
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Manuel Benítez Carrasco En la voz de Manuel Benítez Carrasco acompañado al piano por Agustín Lara Murcia | |
Vestida de huertas viene, vestida de huertas va, vestida de huertas llega Murcia frutal. Apenas si se le ve de tan vestida que va con su falda pimentica, con su pañuelo floral y rebosante de frutos el pecho y el delantal. Vestida de huertas viene, vestida de huertas va... | |
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José Antonio Cedrón En la voz de Rodolfo Taubas Esos fantasmas | |
Esos fantasmas llegan a casa recogen en la puerta la soledad y pasan pasan dentro de mí como esos trenes contra barreras bajas esos fantasmas pasan van sin rumbo. Esos fantasmas llegan se instalan en la silla y en la mesa y sin que pida nada ellos hablan esos fantasmas hablan con mi... | |
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Alberto Girri En la voz de Alberto Girri Atlántico | |
En la marea que empuja, en la niebla escurriéndose en los árboles, anuncia el próximo mandato, la profecía del retorno a su vientre, todos devueltos a él como las anguilas que viajan de regreso al lugar de apareamiento. Y besamos estos muros, nuestro haber, la ilusión de pisar aislados en cimientos y ladrillos... | |
