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palabra virtual

Poesas de Miguel de Unamuno    
    Editora del fonograma:    
    La Palabra    
por Ana Mara No    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Salmo III


Oh, Seor, t que sufres del mundo
sujeto a tu obra,
es tu mal nuestro mal ms profundo
y nuestra zozobra!

Necesitas uncirte al infinito
si quieres hablarme,
y si quieres te llegue mi grito
te es fuerza escucharme.

Es tu amor el que tanto te obliga
bajarte hasta el hombre,
y a tu Esencia mi boca le diga
cul sea tu nombre.

Te es forzoso rasgarte al abismo
si mo ser quieres,
y si quieres vivir en ti mismo
ya mo no eres.

Al crearnos para tu servicio
buscas libertad,
sacudirte del recio suplicio
de la eternidad.

Si he de ser, como quieres, figura
y flor de tu gloria,
hazte, oh, Tu Creador, criatura
rendida a la historia!

Libre ya de tu cerco divino
por nosotros ests,
sin nosotros sera tu sino
o siempre o jams.

Por gustar, oh, Impasible!, la pena
quisiste penar,
te faltaba el dolor que enajena
para ms gozar.

Y probaste el sufrir y sufriste
vil muerte en la cruz,
y al espejo del hombre te viste
bajo nueva luz.

Y al sentirte anhelar bajo el yugo
del eterno Amor,
nos da al Padre y nos mata al verdugo
el comn Dolor.

Si has de ser, oh, mi Dios!, un Dios vivo
y no idea pura,
en tu obra te rinde cautivo
de tu criatura.

Al crear, Creador, quedas preso
de tu creacin,
mas as te libertas del peso
de tu corazn.

Son tu pan los humanos anhelos,
es tu agua la fe;
yo te mando, Seor, a los cielos
con mi amor, mi sed.

Es la sed insaciable y ardiente
de slo verdad;
dame, oh, Dios!, a beber en la fuente
de tu eternidad.

Mteme, Padre eterno, en tu pecho,
misterioso hogar,
dormir all, pues vengo deshecho
del duro bregar.



MIGUEL DE UNAMUNO






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