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Kristiansand


Desembarcamos al atardecer.
Diluviaba.
Nunca estuvo tan gris el Mar del Norte.
Pero obstinada en recobrar la sal,
la lluvia,
a grandes rasgos,
me contaba su historia.



De: No me preguntes cómo pasa el tiempo (1964-1968)



JOSÉ EMILIO PACHECO






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