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La libertad inútil


Antes de morir,
la vida se te vuelve fácil
como cuando en un empleo
aprendes la estrategia
y a la hora siguiente te despiden.
Algunas horas antes de morir
te sientes libre.
Perdiste ya los brazos
          entre máquinas.
Impregnaste tus penas
en los muros antiguos.
Te quitaste la capa
en que escondías
los abrazos de ayer.
Te despojaste apenas del misterio.
Tu historia es transparente.
Pueden verse guijarros
al fondo de tu alma,
los guijarros que un día te arrojaron
tratando de matarte
y no era tiempo.



De: La libertad inútil



CARMEN ALARDÍN






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