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Grabacin para Palabra Virtual    
    Editora del fonograma:    
    Palabra Virtual    
por Carmen Feito Maeso    

    Este poema forma parte del acervo de la audiovideoteca
    de Palabra Virtual

Estoy llorando aqu


Estoy llorando aqu
tal como un ojo herido
que vierte sangre y lgrimas a un tiempo:
ay llanto mo.

Llorando por los nufragos de tierra
hinchados ya como un naufragio lquido
y a quienes otro mar, de sal de llanto,
les sorbi con un simple gorgorito
el alma, el alma, el alma
abarcadora de infinitos.
Estoy llorando aqu
con un llanto robado a los abismos
por el nio que moja
su orfandad ya con llanto de crcel y patbulo;
por el hombre que nunca tuvo lgrimas
para los otros ni para s mismo,
y por el llanto que no encontr ojos
que ante la luz lo alzaran redimido.
Lloro por esa equivalencia humana,
oh amigos,
de la lombriz llamada solitaria:
el hombre enamorado de s mismo!
(Quiere pararse, helada,
mi lengua atravesada de veranos y ros.)
Estoy llorando por el hombre
curvado an de ocasos y de sueos baldos,
aun incapaz de pregustar lo eterno
en sus sorbos de efmero,
que imagin su carne como un luto de su alma
urdido con tinieblas y tramado con fro,
y que aqu abajo an sigue llorndose en destierro
de un edn cultivado con insomnio y delirios,
mientras vuelve la espalda
al otro que inauguran el roco y el trino.
Estoy llorando,
ahogando un grito
tan lejano de hondura
que tal vez ya no es mo,
llorando,
por el pual de sacra traicin, el crucifijo,
por el yugo vestido de espada de la patria
y el fervor de la tumba vestido de arzobispo.
Estoy llorando con la sal
de la sangre, el sudor y el llanto mixtos
(quiero infligir al mundo
mi propio escalofro)
por el hombre apeado a grey para que acepte
el sculo amoroso del vampiro;
por nuestra sor ramera que esconde como un crimen
su ternura y pudor despavoridos
para que all los huellen todos
como a umbral de granito.
Estoy llorando
(nada debe quedar en el olvido)
con toda la memoria y el espanto
y los latidos,
como caballo que ante el incendio en la noche
profiere su relincho;
llorando estoy por toda la mujer
que vive an del saldo de arrodillados siglos
perpetrando con lgrimas ardidas
su propia consuncin como los cirios:
lloro por todo el hombre que aun se halla a sus anchas
en la tiniebla arcaica de inquilino,
l, que puede inventarse
cada vez con ms numen a s mismo,
l, padre de los dioses, que lleva su futuro
como envainada espada al cinto.



De: Constelacin



LUIS FRANCO






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