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Fresco nipón



Cuando  al morir  el  sol  dora la nieve del Susiyama
Los paisajes  nipones en mi cerebro copio
Siento el olor que el crisantemo derramo
Los vagos, dulces sueños del opio
Veo el campo inerme
La pagda muda
Donde duerme
Budha
Siento
La voz viva
El dulce  lamento
De las cuerdas de la diva
Como una pálida flor morisca
Envuelta en un raro manto de tisú
Una princesa cruza en su rápido giuriska
Y oigo  el  canto  de  un uta melodioso de   Azayasú


De: Canciones en la noche, Segunda Parte: Japonerías de estío

VICENTE HUIDOBRO

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