☰ menú
 


El pie en la arena

El pie desnudo. Sólo
su huella; sólo el leve
trasunto. Aquí el perfume
estuvo. ¡Quién pudiera
seguirte, aire que un día
arrebataste la última
sospecha de una carne!
Huella desnuda, intacta.
Plinto de mi deseo,
donde hoy se yergue entera
la irrenunciable estatua.



De: Sombra del Paraíso

VICENTE ALEIXANDRE

hits

43,725 downloads del libro




regresar