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Colibrí 50

a Edmundo Valadés

1

No transcurre el tiempo
cuando la soledad del hombre está desierta
los actos cotidianos nos sitian
estrellas como estatuas apagadas
                                                  velan nuestro silencio.

Acaso el roce de la música
suscita un movimiento      un gesto
un pequeño deseo.


2

El aire quema en ocasiones
nos sofoca su aliento bestial en los oídos
y entramos en el sueño
          campanadas      luces
          mar sin escalas
pescado de colores que se tragó pequeños peces
          por hambriento
          por sediento
y luego las horas vacías
las sin alcohol
          sin amor
          sin música
          (¿dónde estás
          colibrí fatigado
          que te has quedado mudo?
          habrá que comprar otro
          y otro y otro)

Los cigarros se alargan        se acortan
terminados
                                        interminables.


3

Otra vez somos buenos
y sensatos
           y amorosos

El hechizo se ha roto
Empieza el movimiento.



De: Colibrí 50

THELMA NAVA

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