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Un día…



Un día desperté
había
sobre la tierra enmohecida
una serpiente larga
del color de las ciénagas,
la tomé por la cola:
estaba muerta.

Esa noche soñé
con un campo de trigo
que mecía el invierno,
con una casa blanca de madera
y dos siluetas entre la neblina.

Una de ellas se fue,
pero la otra,
al cruzar el umbral
se perdió con las sombras
del invierno.





De: Memoria
Selección de Jorge Galán



ROXANA MÉNDEZ




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