☰ menú
 



Extática la vida

Llegaste a mí adoleciente
de ternuras, la voz adelgazada
por plegarias de todos los albores.
Y no supe qué hacer con tu candor.

Había tanta luz,
tanto secreto río,
tanta fecunda hoguera,
que cegué de belleza.

Luego, a tientas,
posé mi mano en tu costado,
recliné mis efigies por tu frente
y quedé, en claridad,
extática la vida.



Mujeres de carne y verso.
Antología poética femenina
en lengua española del siglo XX.
Edición de Manuel Francisco Reina.
La esfera literaria. 2002


ROSAURA ÁLVAREZ




regresar