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Flebas

El polvo cumple su final descanso.
A lo lejos, insectos antiqusimos,
cadveres que flotan al arbitrio del cenit.
La ceniza de flores, nunca antes mancilladas
por la vista o el olfato, urde serpientes
que al chocar entremezclan sus perfumes,
su nostalgia de ptalos. En la arena
el sol deja morir fulgores lquidos,
seala con desgano el paradero de la brisa,
la prpura mortaja que extiende la marea.
Una liblula incuba su progenie
en la oreja del nufrago; sobrevuela esa boca
repleta de sargazos y feroces astillas.
En el torso, la cancula esparce
larvas que destruyen los desiertos,
cicatrices en un lbum de pupilas.
En esta procesin de luces reventadas
en dunas, como en senos amargos,
la sangre tiene forma de murcilago.



Del libro indito: Extinciones

Poema proporcionado por el autor


ROMÁN LUJÁN




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