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Vértigo

A fuerza de entregarte mi cansancio a trozos
de lamer tu sombra en las paredes
hilvanar jadeos desperdigados en la alfombra
hasta limar cada eco de tu cuerpo
Hoy
hacia un sol que repudi la astrologa
sin nmero de folio
ni preludio
huyeron las aristas de tu rostro
volvieron al reflujo
tus pmulos de luna calcinada
las panteras saltando por tus crneas
y lo obsceno que tus dientes escondan

Hoy
que nunca fue
la materia se repliega a sus confines:
del sopor que articulaba tus fluidos
slo queda una membrana en el perchero

Nada sobrevive
del juramento que esculp entre tus pezones
slo un reptil de lava coagulado sobre el techo
que anuncia adis con impecable ortografa
porque la ltima clula se ha petrificado
y flota
como el diente
de
len que se resiste
a caer fuera del sueo

Nada

Slo un lastre con olor a huida
un rosario exorcizado
que desgrana apurado sus m
i
s
t
e
r
i
o
s
para gravitar inversamente
hacia un estrato inaccesible
un motel para olvidar los das de paso
y la mscara de viernes por la noche
un limbo que ha perdido la esperanza del infierno
alejado de tortuosos silogismos:
de este aliento
que en el fondo
anhelaba tu cltoris altivo

Ya instalada renes tus despojos
en un astro al Big Bang equidistante
eje del pndulo que alberga calma
higinica letrina
donde arrastras el hasto de un lado a otro
como un ngel que lamenta no estar muerto

En la foto
husmeo el sepia carcomido de tus labios
que te sorben las heridas con total indiferencia
insolentes
como si nunca hubieran ocupado
este colchn de sacrificios
Y en un pliegue inacabado de la sbana
distingo el rubor de tu entrepierna
que en un leve movimiento se disipa
tambin a tu horizonte paralelo

Entonces miro al techo
y escalo una torre luminosa en la rendija
Mientras subo
el ave en pleno vuelo de tus cejas
derrumba lgrimas de herrumbre
resignada
como anticipando la
a
d

a
c
pero es tarde
prosigo a tu edn prefabricado
que es realmente Lucifer
asqueado de s mismo por centurias
que te cie con las alas
y me escupe tus restos
para distraerse

Despierto

Profano como siempre esta mazmorra
que al sentirme se agrieta de vergenza

mas conserva una ventana
que usar para rehacer los exteriores

Amanece

Todo se desborda en espirales
Aun la joya de saliva
que olvidaste a propsito en mi ombligo
concluye su mudanza evaporada

La carne todava se desfigura:
de mi mano se elevan altazores
y crispan del silencio
un retazo invisible de tu llanto
que me inculpa
por haberte ofrecido
tierra firme

Lstima
que abrieras las piernas al vaco



De: Instrucciones para hacerse el valiente

Poema proporcionado por el autor


ROMÁN LUJÁN




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