☰ menú
 



Canción sin alas

Pelota de hilo: las lenguas
en tu hilo van a enredarse.
(¡Ruede la pelota, ruede,
fuerza es que así se desate!)

Soñaba la caracola
que tenía presos los mares,
y el arroyo le decía:
“Asómate a mis cristales”.

Se rompió la caracola.
El arroyo secó el aire.
¡Pobre canción, que no tiene
alas para remontarse…!

¡Estrella de caramelo
que, en la boca, se deshace!




De: Suma poética: (1925-1941)


RAFAEL OLIVARES FIGUEROA




regresar