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Revelación


                                                                                  A Luis y Lya




Puesto que nube,
abismo.

Recorriendo laberintos
de niebla el brujo indagó
sobre la exactitud de lo inasible.

Reguero de espejos  dejó en su extravío.


Fragmentos de sí, puesto que arena.

En la desconstrucción de esa ruta
el brujo mostró el muro
no la puerta.

Y al invocar el fuego en los altares del tiempo
le fue revelada la eterna fugacidad de lo concreto
y supo que en el fondo de toda luz
mora
una sombra
victoriosa.



De Revista de Poesía Prometeo
Medellín, Colombia


OTONIEL MARTÍNEZ




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