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Los mercaderes del templo

LOS MERCADERES DEL TEMPLO

                             I

Mi cuerpo tiembla sobre la piedra fría
mi pobre cuerpo tiembla.
Afuera era la música
la multitud ardiente
rebaño con el pecho abierto a todo.
Afuera el mercader se hacía rico
cantaba el mismo himno
ofrecía la gloria y guardaba las monedas.
Ellos no se arrodillan
dicen la fe pero la han olvidado
pregonan la esperanza
y la venden a cambio de toda la miseria.
Ellos no se arrepienten
acosan como moscas a cada transeúnte.
Es el cuerpo de Cristo lo que venden.


                                II

Entonces lo creímos
nos sentamos alrededor del trono
y coreamos su nombre y la canción de moda
y besamos sus pies     emocionados.
El miedo puede ser un silencio absoluto
la espera eterna o la resignación.
Quién nos viene a salvar entonces de esta abulia.
Quién saltará los muros y nos hará pagar por tanta desmesura.
Quién gritará por fin el grito que aguantamos.
Yo sé quiénes serán     y tiemblo de saberlo
y tiemblo de esperar     y de haberme callado.
Es el cuerpo de Cristo resurgiendo
Cristo que vuelve a que lo crucifiquen
a que otros mercaderes se hagan ricos vendiendo sus cenizas.


                                    III

Ya no sé si lo harán.
Los otros también fueron apóstoles     y mártires
también tiñó su sangre la tierra prometida
también dijeron no.
Todo tiene su precio y su minuto
Cristo es sólo la estampa que mueven las banderas
nada salvará al templo de esta animalidad.
Ya no sé si vendrán     ya no lo espero
tiembla mi cuerpo sobre la piedra fría
y descubro a mi lado cómo el cuerpo de Cristo también tiembla.







Poema seleccionado por la autora

ODETTE ALONSO

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