☰ menú
 


Diario del caminante

                                  I

Son los dominios del miedo y de la sombra
y yo regreso a casa
a esta otra casa donde no soy nadie
donde no tuve infancia
donde tampoco estás.
La luna sube y es un dedo que señala
un niño que dispara desde su tiempo    y muero.
Tus manos ya no alumbran
noche sin dueño para volver despacio
al bolsillo vacío donde se oculta el miedo.


                                      II

Aquí ya no estarás
será buscarte en la punzada dulce
saber que la felicidad es un destello.
Después vendrán los trenes al pie de mi ventana
se alejarán dejando un poco de nostalgia
un lejano sabor a casa abandonada.
Qué será de este llanto
dónde voy a esconderlo.
Esta ciudad es triste quién sabe desde cuándo
y yo sola no puedo con tanta soledad.


                                      III

Ésta es la luz
luciérnaga que pasa
infierno repartido.
El camino está ahí
sólo hay que andar por él para saberlo.
Quién soy entonces sino esta caminante
que descubre en las frondas las huellas de otros parques
ésta que ve las puertas cerrarse a sus espaldas.
No hay otra luz ni otro camino ni resplandor ajeno.
Quién soy entonces sino esta caminante
que busca
                   entre la muerte y la esperanza
algún camino.








Seleccionado por la autora

ODETTE ALONSO

hits

1,809,515 lecturas del poema




regresar