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Vesper marino

Rugió el lascivo mar a la manera
de un sátiro de barbas temblorosas,
al poner tu presencia en la ribera
tu gracia peculiar sobre las cosas.

Joyas raras y sedas olorosas
prestigiaban tu dulce primavera
y al deshojarse tus palabras era
cual si estuvieran deshojando rosas.

Hubo un silencio de éxtasis en todo...
el mar violento suspiró a su modo...
lloraron en las nieblas las esquilas...

Y me halló de rodillas el poniente
viendo abrirse los astros dulcemente
en el cielo otoñal de tus pupilas.


De: Poesía Modernista Ecuatoriana

Selección: Efrén Paucar Castillo

MEDARDO ANGEL SILVA

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