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Desnudo

      Su cuerpo resonaba en el espejo
vertebrado en imágenes distantes:
uno y múltiple, espeso, de reflejo
reverso ahora de inmediato antes.

      Entraba de anterior huída al dejo
de sí mismo, en retornos palpitantes,
retenido, disperso, al entrecejo
de dos voces, dos ojos, dos instantes.

      Toda su ausencia estaba -en su presencia-
dilatada hasta el próximo asidero
del comienzo inminente de otra ausencia:
rumbo intacto del espacio sin sendero
al inmóvil azar de su querencia,
¡estatua de su cuerpo venidero!


Selección: Xavier Villaurrutia, Emilio Prados,
Juan Gil Albert y Octavio Paz.


MARIANO BRULL

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