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Vana invitación

-Hallars en el bosque mansa fuente
que, al apagar tu sed, copie tu frente.

Dijo, y le respond: -No tengo antojos
de ver ms fuente que tus dulces ojos;

sacian ellos mi sed; son un espejo
donde recojo luz y el alma dejo...

-Escuchars, entonces, los latidos
del gran bosque en los troncos retorcidos;

o el rumor de la brisa vagarosa
que huye y vuela cual tarda mariposa...

-Bstame or tu voz; tiene su acento
gritos de mar y susurrar de viento.

-Hay all flores, como el sol, doradas,
y otras nveas cual puras alboradas.

-En tu mejilla rosa est el poniente
y la blanca alborada est en tu frente.

-Hay all noches profundas y tranquilas...
Esas noches estn en tus pupilas.

-Hay sombra en la maleza enmaraada...
-Hay sombra en tu cabeza alborotada...

-Lo que se siente all, no lo has sentido.
-A tu lado el amor he presentido.

-Ven! Ese bosque misterioso y quieto
va a decirte al odo su secreto...

-Es en vano el afn con que me llamas!,
si t ya me dijiste que me amas!...

-Hay un rbol inmenso, majestuoso,
de altsimo follaje rumoroso;

en l, como serpiente, est enredada
una gigante yedra enamorada...

-T eres ese rbol majestuoso y fuerte:
deja que en ti me apoye hasta la muerte!.



Seleccin: Juan Domingo Argelles.


MARÍA ENRIQUETA CAMARILLO




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