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Efímeras

Idos, dulces ruiseores.
Qued la selva callada,
y a su ventana, entre flores,
no sale mi enamorada.

Notas, salid de puntillas;
est la niita enferma...
Mientras duerme en mis rodillas,
dejad, oh notas!, que duerma.

Luna, que en marco de plata
su rostro copiabas antes,
si hoy tu cristal lo retrata
sacas, luna, la espantes.

Al pie de su lecho queda
y aguarda a que buena est,
coqueto escarpn de seda
que oprimes su blanco pie.

Guarda tu perfume, rosa,
guarda tus rayos, lucero,
para decir a mi hermosa,
cuando sane que la quiero.


MANUEL GUTIÉRREZ NÁJERA




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