☰ menú
 



Mañana de ámbar (11)


La pelota que tanto quise
y nunca llegó a mis manos,
la que tanto anhelé
y no me fue regalada,
la que le dije a los amigos
que tendríamos para jugar
hasta morirnos de cansancio,
terminó por romper el cristal
de la última navidad inocente de mi vida.










De:Nadie llegará mañana
Premio Nacional de
Literatura Ricardo Miró 2002


Selección: Emma Gómez


MANUEL ORESTES NIETO




regresar