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Breve fue ese tiempo… (Poema XXIII)

Breve fue ese tiempo de tiernas voces
como las aguas cristalinas
reposan en secreto.

Cada tanto, ellas reaparecen
en las madrugadas de vigilia
para alejar a las sórdidas criaturas
que nos instigan.

A veces, también acude en auxilio
el mago de la infancia, con su vieja sentencia:
“Nada por aquí, nada por allá”



De: Bajos fondos del alma


LUIS RAÚL CALVO

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