☰ menú
 



La cita

Me he ceñido toda con un manto negro.
Estoy toda pálida, la mirada extática.
Y en los jos tengo partida una estrella
¡Dos triángulos rojos en mi faz hierática!

Ya ves que no luzco siquiera una joya,
Ni un lazo rosado, ni un ramo de dalias.
Y hasta me he quitado las hebillas ricas
De las correhuelas de mis dos sandalias.

Mas soy esta noche, sin oros ni sedas
Esbelta y morena como un liro vivo
Y estoy ungida de esencias de nardos.
Y soy toda suave bajo el manto esquivo.

Y en mi boca pálida florece ya el trémulo
Clavel de mi boca que aguarda tu boca.
Y a mis manos largas se enrosca el deseo
como una invisible serpentina loca.

¡Descíñeme, amante! ¡Descíñeme, amante!
Bajo tu mirada surgiré como una
estatua vibrante sobre un plinto negro
hasta el que se arrastra, como un can, la luna.




De: Breviario del deseo: Poesía erótica escrita
por mujeres



JUANA DE IBARBOUROU




regresar