☰ menú
 


Oasis

Caminé en el desierto de tu lengua.
De cada polvareda hice un recuerdo grato.
De una piedra redonda, un amuleto.
De las verdes tormentas hice un bosque.
De cuatro lagartijas, un amigo.
Caminé.
            ¿Para qué?
Si el que habla de estas cosas es apenas el viudo
    de tu lengua.
¿Para qué?
                Caminé.
El bosque, el amuleto, el amigo, el recuerdo, son
    puñados de polvo.

¡Tanto excavar por una perla de agua!
¡Todo mi harén es una Sordomuda!




De: Sordomuda

JORGE BOCCANERA

hits

1,778,734 lecturas del poema




regresar