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Condenado

Ya ha vivido
lo que tenía que vivir.
Por lo que aún pueda quedarle, nadie
ni él, daría nada.
Es sólo lo que resta
de un hombre, su desecho.
En sus ojos velados,
resignación, hastío,
indiferencia.
En el fondo, miedo.

No sólo en el penal
hay condenados.
Su banco al sol
es para este viejo
corredor de la muerte.












(De Artes y oficios
Hiperión, 2002)

JESÚS MUNÁRRIZ

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