☰ menú
 



La imagen movimiento (III)

Pero a menudo cruzo la frontera,
esa línea invisible que, en su movimiento,
estableció unos límites confusos
y me alejó, impertérrito, de mí.
Hay una puerta desde entonces
a la que no me acerco, y a la que no llamé.
¿Por qué esforzarse, pues, en recordar?
Olvidar es difícil. Me impaciento, y apago
el fuego blanco en que te fundes; una
pura explosión incontrolada en que
no hay naufragio más dulce que sobrevivir.







De Viaje al fin del invierno


JENARO TALENS




regresar