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Al otro lado del muro

Una tenue luz invade el prado entre mugidos de vacas rumiando el tedio. Tosca la mirada dirige el campisto a la manada coyunda en llamas.

Seco el campo la brisa apenas caía en la última estación.  Ruge el tigre al matorral impenetrable abrigo de la piedra dura entre preciosa madera vuelta aserrín.

Lame el instinto mientras la tierra gira el corazón de pasto. Incendiada se anuncia el alba.

Sobre la página pálida se acerca el ojo al otro lado del muro.







De: Silencio de alas
                    


ISOLDA HURTADO

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