☰ menú
 


Construimos...

Construimos los castillos
y la arena se movía
con cada marea
se derrumbaban ambiciosos proyectos
y cada tarde diáfana
las romerías se acercaban
                    palas y manos
                    dedos y collares
para construir las murallas
y luego otros castillos
que a la noche
                    —tocada de espantos—
el mar barría sin ruido alguno
nada más aquel necesario
para acercarse a la muchedumbre
y trastocar los cimientos
de los seres que afanosos
aún creían en su grano de arena





(De: Columnas de fuego)


Fuente: Rodrigo Carrillo


HAROLDO SHETEMUL

hits

1,779,271 lecturas del poema




regresar