☰ menú
 


La niña en el bosque

Caperuza del alma, está en lo oscuro
el lobo, donde nunca
sospecharías,
                         y te mira
desde su roca de miseria,
su soledad, su enorme hambre.

Tú le preguntas: ¿por qué tienes
esos ojos redondos?
                                   Y él responde,
ciego, para mirarte
mejor, llorando.
                           Y en seguida

tú vuelves: las orejas,
¿por qué tan grandes?
                                       Y él,
para escucharte, oh música
del mundo, sólo
para escucharte.
                              Y luego

lo demás es la sombra —indescifrable.



De: Poemas escogidos

ELISEO DIEGO

hits

18,817 lecturas del poema




regresar