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Pues mira tú: es verdad

Pues mira tú: es verdad, no acaban nunca
la mudez y sordera de la muerte
ni su infinita indiferencia helada.
¿Qué importa entonces que destroce a un niño
con su pico voraz el hambre y corte
la menuda conciencia en pleno azoro
de no saber por qué la sombra es grande?
Cada cosa que hacemos dura apenas
lo que dura el rocío en la mañana
y el resto es el silencio de los astros.
Con todo, mira tú, cada sonrisa
deslumbra como el sol y el universo
en torno a la justicia va girando
como un tiovivo misterioso y puro.
Cada niño que borra el desamparo,
cada tortura a que el avaro accede,
lástima a la galaxia más lejana.
No tienen más conciencia que la nuestra
y nuestro pobre corazón es suyo
y quien muere por otro en sol renace.



De: Poemas


ELISEO DIEGO




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