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Métrica de la sumisión (A la sombra de la barba del patriarca)

La barba del patriarca se extiende hasta donde llegan tus cabellos,
no la ves,
porque es invisible a los ojos de las hembras,
ni las perras, ni las zorras ni t mujer la veis.
La barba de patriarca da ms sombra a tu sombra,
pero no te cobija en los das ardientes del verano,
y en la estacin fra no deja que la luz derrita la escarcha de la noche.
La barba del patriarca te estrangula la voz,
te tatua en la espalda la cruz o el sello de Salomn
Nunca te explicaron los sabios por qu no puedes ser sabia?
Slo te dicen que la sumisin es grata a los ojos del Padre,
y que el conocimiento envenena la sangre,
que ni hijos ni dulces son buenos cuando una mujer descubre los enigmas,
pues su estirpe procede de la astuta serpiente.
La barba del patriarca se extiende y da ritmo a tus ciclos,
ni las burras, ni las camellas ni t mujer la veis.
Desterrada en tu cuerpo, blanqueadas tus dudas con la cal de los fariseos,
slo sabes que parirs pronto y mal,
o tarde y a destiempo,
mientras el sol sigue su curso.

Conoces el desprecio, sabes que nunca sers ungida,
mira fijamente los ojos del cordero
y vers en ellos la sal a punto de ser agua,
la hoguera o el ara.
antao cortejaste con la bestia,
y debes entregar a las barbas del patriarca la cabeza,
arrancar del corazn conocimiento y rebelda,
parir vstagos, vestirlos con sudario
y abandonarlos en las puertas del reino de los cielos,
en las puertas del paraso del profeta,
en las puertas de la tierra prometida,
en las puertas...
porque t nunca cruzars el umbral,
dicen que la sabidura es invisible a los ojos de las hembras,
y ni la serpiente, ni la zorra ni t mujer la veis.


(De: Mtricas del alma
Premio Carmen Conde 2003
Fuente: Luzmara Jimnez Faro)


ELENA SOTO GARCÍA




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