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Episteme

Un mito es una antorcha.
Y vienen marineros detrás de la presencia
que, débil, recompone
la estatua de la luz.
Belleza. Como un jardín abriéndose
a la quietud del cosmos en la noche.
Sólo así percibimos. Veneramos. O acaso,
quebrada claridad de los torrentes,
una llama nos guía
                                    y estallan los crepúsculos
en las últimas sombras
que instala la memoria.


De: Patente de Corso, 1986

Poema proporcionado por el autor


DOMINGO F. FAÍLDE




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