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Enigma

Con todos los rumores que, mezclados,
          suben a lo infinito,
ha querido formar el hombre, ansioso,
de libertad el sacrosanto himno.

Notas, murmullos, huracanes, risas,
          palabras y suspiros,
nada es bastante; el himno deseado
siempre incompleto resonó en mi oído.

Mientras me lleve por el mar del mundo
          la nave del martirio,
no espero ya escucharlo; falta un eco
universal, espléndido y divino.

Tal vez la eternidad es solamente
          quien guarda ese sonido,
y el velo de la muerte cubre el arpa
donde resuena el suspirado himno.

(Fuente: Luzmaría Jiménez Faro)

CONCEPCIÓN ESTEVARENA

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