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Confesión

Ya tu voz no me llega.
Es como Dios,
lejana.
Tus palabras dolían,
traspasaban.
No puedo dialogar
ni con Él,
ni contigo.
Son simplemente ausencias.
No quiero dialogar
ni con Él,
ni contigo.
Ni tú
ni Él
existen.



De: Vía única

CLARIBEL ALEGRÍA

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