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Un granizo muy blanco

He debido esperar muchos años para que al fin
          me recibieras.
Probé todos los filtros. Me hice de cajas de cuerda,
          flores, talismanes
que dejaba en tu casa sin que lo notaras.
Recuérdame corriendo el picaporte.
Oculto entre los árboles enanos y rojos
          que dan vueltas al jardín
          o en el clavo que sostiene una fotografía
          sin rastros de sonrisa.
Escúchame en la nota fatal de una mano
          con las uñas comidas
          que hace retroceder al piano,
en las palabras que trizan tus gafas y vuelan
          el pañuelo.
Que el vino esté dispuesto y la comida caliente.
Los cubiertos vivos como gatos.
El reloj será un canario y el canario un ratón
          y el ratón una trampa
          o una jaula de música.

Bailaremos.

Crecerán brasas en el baño, en el armario,
          en la cocina.

Caminarán autómatas los trajes.

Y cuando por la mañana tenga que marcharme
y escuches dormida el picaporte
un granizo muy blanco irá cayendo
un granizo muy blanco hasta cubrirlo todo.



Selección: Eduardo Milán y Ernesto Lumbreras


CARLOS LÓPEZ DEGREGORI




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