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Réplica de Adonis

      He muerto. Mira mis manos malva
caer en el silencio, y mi sombra sin carne.
      Mi nombre, desasido de mí, apenas levemente
se posa en vuestros labios.

      No poseéis ya nombre,
leves frutos humanos: solamente la piel
teñida por el sol, el vello fino y blando,
el jugo que embriaga los muslos y los besos.

      Mas ni siquiera el sueño de la luz
me permite la muerte:
la tierra que me abraza es más oscura
que el vientre de los bosques
o el espacio pisado por los astros.

      Tras la muerte me nutre la nostalgia,
el aroma vinoso de la fruta
demasiado madura,
y su peso en mi palma,
mejillas con sabor a frutos de verano
y caricias devueltas a la luna
sobre una piel hermosa.

      La nostalgia quemante de los muertos.
      No hay por qué dar las gracias
a dios alguno.



Mujeres de carne y verso.
Antología poética femenina
en lengua española del siglo XX.
Edición de Manuel Francisco Reina.
La esfera literaria. 2002




AURORA LUQUE




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