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Monedas

Engominado, pulcro,
penetro en las iglesias
altivamente cirio
con mi cara de hostia
dominguera.

Y me arrodillo,
y me confieso, y me persigno,
y regreso a la calle
para comprar barquillos
con monedas hurtadas al abuelo.



Selección: Guido Ferrer

ARMANDO RUBIO HUIDOBRO

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