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Música de saxo para dejar entre las flores de Bowling Green

Recuerdo a Miss Gilmore, preludio de la nieve,
bano solitario, violeta lastimada,
con un pjaro loco bullendo entre las manos
y en las tersas caderas un surtidor de agua.

Recuerdo sus cabellos, sus ojos infinitos
con un rumor de lumbres y selvas africanas,
y una cinta de flores llenndole los labios
de una fiel primavera de besos y de magias.

Parece que est cerca, que estoy tocando el fuego,
su cintura pequea envidia de las palmas,
o los negros alcores de su cuerpo perdido
lleno de luces tibias y luces de Manhattan.

Viajero de los mares, un jazz de golondrinas
me acerc el imposible perfil de las acacias.
Siento sus manos, oigo como una lluvia triste,
como un gorrin herido temblando en mis espaldas.

Fue una vez -hace siglos?-, cuando el aire vena
indagando el secreto del polen de las blancas.
Antes de ser recuerdo su boca de azabache,
sus labios combatidos, magnolia inexpungada.

Y hoy perdida en el Este, subiendo rascacielos,
llevando soles altos al nido de la escarcha,
Miss Gilmore imposible, postal de un sueo apenas.
Perdida de mi cielo, turista de galaxias.



Seleccin: Guido Ferrer


ANGEL GARCÍA LÓPEZ




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