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Apenas

A veces, hecho de nada,
sube un efluvio del suelo.
De repente, a la callada,
suspira de aroma el cedro.

Como somos la delgada
disolución de un secreto,
a poce que cede el alma
desborda la fuente un sueño.

¡Mísera cosa la vaga
razón cuando, en el silencio,
una como resolana
me baja de tu recuerdo!

ALFONSO REYES

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