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Eres el anochecer

Allí donde comienza el silencio,
estás tú,
toda deseo, toda extensión
como hierba o álamo solo
que recoge el instante puro de unos sueños
en la triste, tan triste presencia de unas manos sin venas,
blancas y solitarias como el dolor,
blancas y pausadas como el olvido mismo.


De: Primer consejo a los arcángeles del viento

Selección: Guido Ferrer

ALFONSO CALDERÓN

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