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No existe más oasis que tu cuerpo

Mientras dura el relmpago,
ardemos lluviosos en su aroma
que ilumina tu cama
hasta volverla un bote,
donde est la pasin tras el diluvio.

Mientras dura el relmpago
-cuyas guilas roen nuestro ayer-,
somos bajo su lumbre
el cuchillo y la fruta
repitiendo un milagro en pos del alba.

Mientras dura el relmpago,
se deshace en un blues toda la niebla,
e inventamos un huerto
que tambin nevar
cuando muera la sangre en sus espigas.

Mientras dura el relmpago,
no existe ms oasis que tu cuerpo,
un tango, un acorden,
este abrazo profundo,
la certeza del agua que nos une.



Seleccionado por el autor


AGUSTÍN LABRADA AGUILERA




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