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Espectro


La rosa sola en la noche,
Más pálida que ninguna
Y nadie sabe por qué,
Misteriosamente, alumbra.

La rosa fina en el viento,
La rosa erguida y eterna,
Tan sola como una muerta
Sobre su cama de piedra.

No veo más que la rosa,
La rosa que abrió en la tarde
¡La rosa para mi pecho,
Que ya no sostiene a nadie!

La rosa viva y tan clara
La rosa sola en la muerte,
En la tiniebla y mis ojos;
Entre la tierra y mi frente.

La rosa fría que alumbra,
Fosforeciendo en la sombra
Y sólo el aire, ¡ay!, el aire,
El tallo de su corola.


De: Juana de Ibarbourou – Poemas



JUANA DE IBARBOUROU






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