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listado de poemas por primeros versos letra y

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623 poemas con la letra "y"

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La reina de Pablo Neruda
Yo te he nombrado reina. Hay más altas que tú, más altas. Hay más puras que tú, más puras. Hay más bellas que tú, más bellas. Pero tú eres la reina. Cuando vas por las calles nadie te reconoce. Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira Ia alfombra de oro rojo que pisas donde pasas, ...
Negro sin nada en tu casa de Manuel del Cabral
Yo te he visto cavar minas de oro —negro sin tierra—. Yo te he visto sacar grandes diamantes de la tierra —negro sin tierra—. Y como si sacaras a pedazos tu cuerpo de la tierra, te vi sacar carbones de la tierra. Cien veces yo te he visto echar semillas en la tierra —negro sin...
Amorosa de José Antonio Domínguez
Yo te he visto, en esa hora fugitiva en que la tarde a desmayar empieza doblar cual lirio enfermo la cabeza, la cabeza adorable y pensativa. Y entones, más que nunca, sugestiva se ha mostrado a mis ojos tu belleza, como en un claro - oscuro de tristeza con palidez que encanta y que cautiva. ...
México de mi vida de Griselda Álvarez Ponce de León
Yo te miro en un niño de la calle, cofre arriba limpiando un parabrisa con la carita ayuna de sonrisa, (ni una razón a que la risa estalle). El vidrio diáfano ¡qué no se raye! . Mientras el porvenir del sin camisa: violado por cualquiera, droga, prisa, ganador de la vida en bocacalle. ...
Yo te puedo poblar, soledad mía... de Pedro Garfias
Yo te puedo poblar, soledad mía, igual que puedo hacer rocas y árboles de estas oscuras gentes que me cercan. ¿Cómo, si no, llevar sobre los hombros la ausencia? El ágil viento me conoce y ayuda en mi trabajo: cada día cuelgo del monte nuestro cielo limpio, ...
Desnudo de Silvia Elena Regalado
Yo te quiero desnudo intenso en tu paisaje de paraíso mío noche-día fundidos fuego estallando en mis manos. Yo me quiero desnuda emergiendo del polen líquida en tu lenguaje de rosas subterráneas. Venada de tu pasto me quiero libre y ávida. (De: Desnuda de mí)
Los signos del tigre de Juan Antonio González Iglesias
Yo te quiero porque eres atolondrado y núbil. Puedes hacer alarde de tu impericia porque Una mañana clara dintela tu futuro. En la siesta de abril, a la orilla del río, Tu perfección se vuelve contraria, iconoclasta, Deslumbrante destroyer de todas las mentiras. Qué levemente...
París-París de Esteban Charpentier
Yo te saludo París, cuando una rebelión de gárgolas ebrias levanta el vuelo, llevándose la catedral a los barrios pérfidos, donde los jorobados por la vida, ven cumplirse sus sueños jodidos de locura. Y una tormenta venérea, ahuyenta las baladas de los inválidos que encendieron ...
Yo te sentí, paloma... de Sara de Ibáñez
Yo te sentí, paloma, en las mejillas recién salidas del manzano alerta. Tu cauto pico me encontró despierta deletreando arenales y gramillas. Jugaba un aire enano en mis rodillas cuando tu anunciación pasó mi puerta. Liviano amanecer, mi frente abierta sufrió la voluntad de las semillas. ...
Soneto a Góngora de Francisco de Quevedo
Yo te untaré mis obras con tocino, porque no me las muerdas, Gongorilla, perro de los ingenios de Castilla, docto en pullas, cual mozo de camino. Apenas hombre, sacerdote indino, que aprendiste sin christus la cartilla; chocarrrero de Córdoba y Sevilla, y, en la Corte, bufón a lo divino. ...
Mi padre de Juan de Dios Peza
Yo tengo en el hogar un soberano, único a quien venera el alma mía; es su corona su cabello cano, la honra su ley y la virtud su guía. En lentas horas de miseria y duelo, lleno de firme y varonil constancia, guarda la fé con que me habló del cielo en las horas primeras de mi infancia. La amarga ...
El lugar del corazón de Juan Vicente Piqueras
Yo tengo en el lugar del corazón, donde dicen que nacen las pasiones, un puñado de arena. De arena del Sahara algunos días. De arena de una playa podrida de turistas. O de arena mentida, movediza, de arena que no es más que su nombre, de arena sólo escrita e infeliz. Yo tengo en el lugar ...
Yo tengo para ti mi buen amigo... de Raúl Gómez Jattin
Yo tengo para ti mi buen amigo un corazón de mango del Sinú oloroso genuino amable y tierno (Mi resto es una llaga una tierra de nadie una pedrada un abrir y cerrar de ojos en noche ajena unas manos que asesinan fantasmas) Y un consejo no te encuentres conmigo ...
Yo tengo un amigo muerto... de José Martí
Yo tengo un amigo muerto Que suele venirme a ver: Mi amigo se sienta, y canta; Canta en voz que ha de...
Yo tengo un paje muy fiel... de José Martí
Yo tengo un paje muy fiel Que me cuida y que me gruñe, Y al salir, me limpia y bruñe Mi corona de laurel. Yo tengo un paje ejemplar Que no come, que no duerme, Y que se acurruca a verme Trabajar, y sollozar. Salgo y el vil se desliza Y en mi bolsillo aparece, Vuelvo, y el terco...
Extraña salvaje de Abel G. Fagundo
Yo tengo una extraña que nació salvaje, de su lejanía se hizo el polvo, de su soledad mi tiempo... Ebria, en la majestad de sus costumbres, se niega a sostener mi próxima mordida, mi discurso en favor de otras nostalgias, maníaca y mortal, herida entre sus mitos como la musa ...
Mi dolor de Otoniel Guevara
Yo tenía un dolor Mudó a costumbre Suele cerrar la puerta a cualquier hora Juguetea con las canas de la Luna Hace caer palabras de los árboles Provoca estruendos en donde solo hay besos Me lanza desnudo al mundo bajo los agüaceros Me da de comer del pan que me ha robado ...
Mi hermano mayor de Alejandro Aura
Yo tenía un hermano mayor; era siempre cinco años más amable y más sereno; quería un escritorio y un caballo y una manera nueva de contar los sueños y una mina de azúcar, de seguro. Le gustaba leer y razonaba, a veces era tierno con las cosas pero yo nunca vi que fuera...
Canción del hermano menor de Ricardo Castrorrivas
Yo tenía un hermano. A pesar de todo, era un buen hermano. Amaba la poesía y odiaba lo injusto. Por eso lo amaron las muchachas del barrio. Un día dijo: Hermano, hay que luchar... Hoy cumple años (no tiene cruz su tumba) y llevo una flor. Roja, como él la quería. ...
Monólogo del vagabundo de Eduardo Langagne
Yo tenía una casa, una cama de hierro con sueños bien forjados, una mesa de vino que olía a cedro y a fruta, vecinos silenciosos en la villa. Yo tenía una mujer; se bañaba en la luz de nuestra casa, mis temblores vivían en su boca y entre sus piernas brotaban dulces gemidos que inundaban...
Nuestras vidas son los ríos de Luis G. Urbina
Yo tenía una sola ilusión: era un manso pensamiento; el del río que ve próximo el mar y quisiera un instante convertirse en remanso y dormir a la sombra de algún viejo palmar. Y decía mi alma: turbia voy y me canso de correr las llanuras y los diques saltar; ya pasó la tormenta; necesito ...
Vals de Pablo Neruda
Yo toco el odio como pecho diurno, yo sin cesar, de ropa en ropa vengo durmiendo lejos. No soy, no sirvo, no conozco a nadie, no tengo armas de mar ni de madera, no vivo en esta casa, de noche y agua está mi boca llena. La duradera luna determina lo que no tengo. Lo...
Entierro en el Este de Pablo Neruda
Yo trabajo de noche, rodeado de ciudad, de pescadores, de alfareros, de difuntos quemados con azafrán y frutas, envueltos en muselina escarlata: bajo mi balcón esos muertos terribles pasan sonando cadenas y flautas de cobre, estridentes y finas y lúgubres silban entre el color ...
Más cerca de la tierra de Abelardo Vicioso
Yo traigo una palabra y una muerte dormida en la palabra, traigo un día confuso entre los dedos y unos dedos antiguos, pero este día comienza a perecer una vez que ha nacido. ¿De dónde diablos llega la ternura de esta voz primitiva al levantar pirámides inmensas a la llama que enciende ...
Yo tuve un hermano de Julio Cortázar
Yo tuve un hermano no nos vimos nunca pero no importaba. Yo tuve un hermano que iba por los montes mientras yo dormía. Lo quise a mi modo le tomé su voz libre como el agua. Camine de a ratos cerca de su sombra no nos vimos nunca pero no importaba. ...
Intimas de Josefa Murillo
Yo valgo más que tú, yo pulo el verso y sé cantar en la florida aurora y en la noche callada la sonora palabra de verdad, el universo. Me fue la vida cual puñal perverso que se clavó en mi carne gemidora, me fue la joven ilusión traidora y amé tu nada. Y en el espejo terso del lago del ensueño ...
Lugar de origen de Jorge Carrera Andrade
Yo vengo que la tierra donde la chirimoya, talega de brocado, con su envoltura impide que gotee el dulzor de su nieve redonda, y donde el aguacate de verde piel pulida en su clausura oval, en secreto elabora su sustancia de flores, de venas y de climas. Tierra que nutre pájaros ...
El día que conocí a Susan Howe de Yolanda Pantin
Yo venía de la guerra es decir de un nuevo engaño de esos que, al igual que el dolor, hacen bien a la dignidad narcisista según había leído en un poema de Pier Paolo Pasolini y que ahora llevaba como marca en la frente -en cada herida una lección para el futuro vacío pero inmenso- ...
Breve historia de Eduardo Langagne
Yo venía de otros bullicios ella traía también en sus silencios algunos rastros que la vida deja. A veces me miraba y sonreía y yo quería tejerle una canción que anduviera con ella para siempre. Era febrero y la dicha existía junto con ella que no había conocido mis defectos que ignoraba ...
Los malos vientos de Olga Acevedo
Yo venía rosada de fresca adolescencia, por la campiña verde, bajo el azul de Dios... Yo venía cantando mi sana florescencia con el cristal sonoro de mi cándida voz. Yo venía rosada. Yo venía fragante oliendo a agüita clara y a risueño botón... Tú estabas a la vera de mi huella triunfante ...
A la orilla de un pozo (VIII) de Rosa Chacel
Yo veo a tu dragón, llorando ciego, con el hambre clavada entre las cejas, lamer la sombra, cuando tú te alejas y queda yerto el polvo de tu fuego. Zozobrar en el rojo, ingente riego de fluviales hespérides complejas, limpiar su pelo de memorias viejas y sonreir, agonizando...
Yo vi la noche... de José Angel Buesa
Yo vi la noche ardiendo en su tamaño, y yo crecía hacia la noche pura en un afán secreto de estatura, uniendo mi alegría con mi daño. Y aquella realidad era un engaño, en un sabor de ensueño y de aventura; y abrí los ojos en la noche oscura, y yo era yo, naciendo en un extraño. ...
Lope de Aguirre de William Ospina
Yo vine a la conquista de la selva, y la selva me ha conquistado. Aparto con las manos los enormes ramajes, Miro a solas las encendidas flores con forma de pájaros, La extrema contorsión de la serpiente herida Que las nubes parecen reflejar en el cielo. Nada es piedad...
Yo vine al mundo de Fabio Morábito
Yo vine al mundo en la ciudad más prostituida, más circular, más envidiada, todo se deteriora al acercarse a ella, todo trabaja en su favor para dejarla inalcanzable. A lo mejor se nace siempre así, a lo mejor todos nacimos en Alejandría. Jamás he de volver a verla porque mi edad, mis versos...
Oda a la envidia de Pablo Neruda
Yo vine del Sur, de la Frontera. La vida era lluviosa. Cuando llegué a Santiago me costó mucho cambiar de traje. Yo venía vestido de riguroso invierno. Flores de la intemperie me cubrían. Me desangré mudándome de casa. Todo estaba repleto, hasta el aire tenía olor a gente triste. ...
Yo visitaré anhelante... de José Martí
Yo visitaré anhelante Los rincones donde a solas Estuvimos yo y mi amante Retozando con las olas. Solos los dos estuvimos, Solos, con la compañía De dos pájaros que vimos Meterse en la gruta umbría. Y ella, clavando los ojos, En la pareja ligera, Deshizo los lirios rojos Que le dio la...
Yo vivía en el centro de un lago de Agustín Labrada Aguilera
Yo vivía en el centro de un lago. En un extremo lloraban los vencidos, en la otra margen se iba fundando el alba. Mentían los presagios. La vida, de secreto a secreto, nunca exhibe la misma máscara. Vivía en el centro de un lago y me ahogaba antes de que amaneciera, por eso hablo ...
León de Ernesto Cardenal
Yo vivía en una casa grande junto a la iglesia de San Francisco que tenía una leyenda en el zaguán que decía AVE MARIA y rojos corredores de ladrillos de barro, viejas tejas rojas,y ventanas de rejas ensarradas, y un gran patio angustioso en las tardes sin aire con un alcaraván triste ...
Nil admirari de Maurice Echeverría
Yo vivo para el crimen, pero para el crimen de cada día, el crimen sin porvenir. Es por eso que paso y camino por esta ciudad vegetante, tercermundista (Guatemala, que es como una especie de Latinoamérica de América Latina), sin bellos poetas en las esquinas, muy parecida a sí misma ...
Yo voy alegremente de Enrique González Martínez
Yo voy alegremente por donde va la vida, entre vernales hálitos o ventiscas de otoño, mirando cómo cuaja en la yema el retoño o cómo voltejea una rosa caída. Yo voy con el pie ligero y labio sonriente a veces solo, a veces con el turbión humano, y llevo mis ensueños cogido de la mano y mi enjambre ...
Yo voy soñando caminos... de Antonio Machado
Yo voy soñando caminos de la tarde. ¡Las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas!... ¿Adónde el camino irá? Yo voy cantando, viajero, a lo largo del sendero... La tarde cayendo está . En el corazón tenía la espina de una pasión; logré arrancármela un día; ya no siento ...
A orillas del East River (II) de José Hierro
Yo ya no lloro, excepto por aquello que algún día me hizo llorar: los aviones que proclamaban que todo había terminado; la estación amarilla diluida en la noche en la que coincidían, tan sólo unos instantes, el tren que partía hacia el norte y el que partía hacia el oeste y jamás volverían ...
Poema que Wallada hizo bordar en oro sobre su vestido de Wallada la Omeya
Yo ¡por Dios! merezco la grandeza y sigo orgulosa mi camino. Doy gustosa mi mejilla a mi enamorado y doy mis besos a quien los quiera. Selección: María de Jesús Rubiera Mata
Contracanto a Walt Whitman de Pedro Mir
Yo, un hijo del Caribe, precisamente antillano. Producto primitivo de una ingenua criatura borinqueña y un obrero cubano, nacido justamente, y pobremente, en suelo quisqueyano. Recorrido de voces, lleno de pupilas que a través de las islas se dilatan, vengo a hablarle a Walt Whitman, ...
Testamento del Pater familias de Eduardo Llanos
Yo, Anastasio Rencoret Iriarte, natural de aqueste reyno de Chile, hijo lejítimo de mui mucho amor de entrambos mis santos padres, estando enfermo en cama de la enfermedad que Dios nuestro Señor se ha servido[en darme, i creyendo como firmemente creo en el Alto ...
Yo, aquí de Maurice Echeverría
Yo, aquí, entre las torturadas guitarras, entre otros ciegos convocados, ciegos vecinos de los vasos constantes, pobres locos amarillos que aturden la noche elemental. Qué sitio de mudos muros, de muerte decorada en la soledad y en las pastillas. Qué desierto de niños con asco y ecos. ...
De límites y militancias de Julio Leite
Yo, continente de huesos y delirios milito al sur con la tierra, por eso afirmo que ando sobre mi larga y buena madre arrastrando un edipo que no quiero que muera. Limito al norte con un supuesto reino celeste, mi cabeza, mi corazón, estados influyentes no aceptan esa monarquía ...
Los hombres - XXI- (Yo, de los bosques, de los ferrocarriles) de Pablo Neruda
Yo, de los bosques, de los ferrocarriles en invierno, yo, conservador de aquel invierno, del barro en una calle agobiada, miserable, yo, poeta oscuro, recibí el beso de piedra enmi frente y se purificaron mis congojas. (De: La rosa separada, uno de los ocho poemarios inéditos que Neruda dejó al ...
El espejo de Jorge Luis Borges
Yo, de niño, temía que el espejo Me mostrara otra cara o una ciega Máscara impersonal que ocultaría Algo sin duda atroz. Temí asimismo Que el silencioso tiempo del espejo Se desviara del curso cotidiano De las horas del hombre y hospedara En su vago confín imaginario ...
Santiago Humberstone de Damaris Calderón
Yo, Humberstone, hijo de un modesto empleado de correos y nieto del Director de la Banda de Guardias Escoceses, llegué aquí a hacer la América. Yo, un oscuro químico lustrado ahora por la sal, inventé esa ficción: el pampino: cruce de animal soñador necesitado con nativas de la zona ...