☰ menú
 


listado de poemas por primeros versos letra y

a-b-c-d-e-f-g-h-i-j-k-l-m-n-o-p-q-r-s-t-u-v-w-x-y-z

623 poemas con la letra "y"

. < 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 > .

Destierro ausencia de Juana Rosa Pita
Yo sólo soy el punto de partida: el bizantino vuelo hundido en soledades o rescatado en beso. El más leve matiz de una discordia entre el agua y las islas me sería fatal de no existir Florencia y sus almohadas de magnolias y mármoles. Y tu ausencia sin quiebra me condena a la plaza vacía ...
Elegía de Gabriel Zaid
Yo soltaba los galgos del viento para hablarte. A machetazo limpio, abrí paso al poema. Te busqué en los castillos a donde sube el alma, por todas las estancias de tu reino interior, afuera de los sueños, en los bosques, dormida, o tal vez capturada por las ninfas del río, ...
Sabotaje de Julio Leite
Yo soñaba con peces para todos, por eso, ante la contiendadesigual, piedras tiraba al espejo del agua. De: Aceite humano: Poemas para restañar heridas Selección: Guido Ferrer
Yo soñaba en clasificar de Dulce María Loynaz
Yo soñaba en clasificar el Bien y el Mal, como los sabios clasifican las mariposas: Yo soñaba en clavar el Bien y el Mal en el oscuro terciopelo de una vitrina de cristal... Debajo de la mariposa blanca, un letrero que dijera: EL BIEN Debajo de la mariposa negra, un letrero que dijera: ...
Cantos de vida y esperanza de Rubén Darío
Yo soy aquel que ayer no más decía el verso azul y la canción profana, en cuya noche un ruiseñor había que era alondra de luz por la mañana. El dueño fuí de mi jardín de sueño, lleno de rosas y de cisnes vagos; el dueño de las tórtolas, el dueño de góndolas...
Lázaro no nacido (II) de Juan Vicente Piqueras
Yo soy aquél que no se fue de casa, que se quedó a morir, a marchitarse en el hogar materno, en el regazo de su miedo a vivir, y nunca supo a qué sabe la vida estando lejos. Niño que no creció, pájaro enfermo que no abandonó el nido y decidió quedarse sin su vida, en el lugar del hijo, ...
Viajero de Dulce María Loynaz
Yo soy como el viajero que llega a un puerto y no lo espera nadie; Soy el viajero tímido que pasa entre abrazos ajenos y sonrisas que no son para él... Como el viajero solo que se alza el cuello del abrigo en el gran muelle frío...
Viajero de Dulce María Loynaz
Yo soy como el viajero que llega a un puerto y no lo espera nadie; soy el viajero tímido que pasa entre abrazos ajenos y sonrisas que no son para él... Como el viajero solo que se alza el cuello...
La loba de Alfonsina Storni
Yo soy como la loba. Quebré con el rebaño Y me fui a la montaña Fatigada del llano. Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley, Que no pude ser como las otras, casta de buey Con yugo al cuello; ¡libre se eleve mi cabeza! Yo quiero con mis manos...
El secretario de Roberto Echavarren
Yo soy el hombre de mi destino, etc., aquí en una casa sola, la técnica del bebé o la viudita sin persuadir a nadie, sin que crean en mí yo soy la momia de la calle Arturo, preparo el café con menta, descubrí que me había muerto, en aquella tarde con los negros verdosos ...
Yo soy el hombre silencioso de Romeo Murga
Yo soy el hombre silencioso, silencioso para cantar. No sé del grito, del sollozo ni del ronco rumor del mar. Mi voz ungida en suavidades, que canta lo triste y lo mío, irá a través de las edades como el rumor de un claro río. No quiero que mi voz herida, ni que mi canción dolorida, ...
Soliloquio del individuo de Nicanor Parra
Yo soy el Individuo. Primero viví en una roca (allí grabé algunas figuras). Luego busqué un lugar más apropiado. Yo soy el Individuo. Primero tuve que procurarme alimentos, buscar peces, pájaros, buscar leña (ya me preocuparía de los demás asuntos). Hacer una fogata, ...
El poeta de Virgilio López Lemus
Yo soy el jorobado, me retuerzo en la sábana nocturna soñándome atleta. Y soy el paralítico en una silla dura y giradora, la muchacha fea, el pederasta cuando escupe la sal, el corredor caído que gime y se levanta y sobre todo se siente triunfador del mundo. Soy la asesinada ...
El barco del adiós de Mario Meléndez
Yo soy el niño que juega con la espuma de los mares desahuciados Por esa playa embanderada de gaviotas yo estiro mis brazos como flojas redes mientras las olas pellizcan mis sueños y una sola lágrima revienta contra las rocas Los arrecifes se asoman a la orilla vienen descalzos ...
Yo soy el rayo, la dulce brisa... de Gustavo Adolfo Bécquer
Yo soy el rayo, la dulce brisa, lágrima ardiente, fresca sonrisa, flor peregrina, rama tronchada; yo soy quien vibra, flecha acerada. Hay en mi esencia como en las flores de mil perfumes suaves vapores, y su fragancia fascinadora, trastorna el alma de quien adora. Yo mis aromas...
La ráfaga y el espejo de Orietta Lozano
Yo soy él, el mundo, el de eclipses y fulgores, el inmenso, el pequeño. Ha llegado la hora en que se guía el carruaje, en que se derriba el muro, y sobre el agua en que transita el navío, el náufrago y el pez, y sobre el Apocalipsis que serpentea con sus afilados dientes de púrpura y arcilla, ...
Irène Némirovsky de Elena Medel
Yo soy Elisabeth Gille llorando tu marcha: éstas son mis cartas de cumpleaños quemadas. Yo soy tu hija pequeña sin regalos de Navidad. Persiguiendo a los nazis, saltando la valla. Yo soy David Golder arruinado tras tu muerte. Yo soy un acorde de piano cualquiera que, de repente,
Yo soy esa muchacha de Trinidad Mercader
Yo soy esa muchacha que ha besado la tierra para posar los besos que le sobran. Yo soy esa muchacha que desea callando lo que se aleja siempre de su mano vacía. Blanda pulpa jugosa para mecer el aire; blando temblor intacto que una caricia anega. Sedienta y absoluta, ...
Yo soy ese de Maurice Echeverría
Yo soy ese que se suicida en las esquinas. Es cierto. Yo soy eso que se corta con las orillas de su tiempo, con el grito de las miradas, de las escaleras, de los insignes idiotas, de los susurros anónimos. Algo se parece al silencio. Algo o todo. Aquí, en la ciudad, en esta ciudad hecha de dientes ...
Décimas de Almafuerte (Pedro B. Palacios)
Yo soy flor que se marchita al sol de la adversidad, el arbolito en mitad de la llanura infinita. La paloma, pobrecita que arrastran los aquilones, entre oscuros nubarrones de tempestades airadas, soy la barca abandonada en el mar de las pasiones. Soy el ave que al bajar de los aires fatigada, ...
Juaco el ballenero de Rafael Pombo
Yo soy Juaco el ballenero Que hace veinte años me fui A pescar ballenas gordas A dos mil leguas de aquí. Enorme como una iglesia Una por fin se asomó, Y el capitán dijo...
Yo soy la amada de Luzmaría Jiménez Faro
Yo soy la amada, amante, soy la amada: voy andando las horas que separan mi cuerpo de tu cuerpo y restañando las frágiles heridas de huellas que volaron con tu nombre. Yo soy la amada, amante, soy la amada: la que brotó salvaje entre tu trigo y lo tiñó de púrpura, ...
Plenitud de Laura Victoria
Yo soy la plenitud, soy el estío. Mi piel trigueña por el sol tostada, tiene una leve amarillez de hastío y un perfume de fruta sazonada. Mi amor ondula como turbio río por un valle de yerba calcinada, y es mi beso perenne escalofrío que aviva una celeste llamarada. Amo el dolor ...
Aléjate de mí de Juan Vicente Piqueras
Yo soy la puerta de tu habitación. Soy tu espejo y tu armario y la duna de dudas de tu almohada. Soy el incendio que llama cenizas a su futuro, fe a lo que le falta, el miedo a no saber amar, tu sed. Ábreme, entra ...
Ama del día de Ana Ilce Gómez
Yo soy la suma de todas ustedes, mujeres encerradas en la Biblia con sus sencillas o cruciales historias. La suma de todas las que andan sueltas por el mundo haciéndolo más claro o más liviano. De ustedes vengo. De las fuertes, las vírgenes, las grávidas, las que pagaron caro, las esclavas. ...
A solas de Luis G. Urbina
Yo soy muy pobre, pero un tesoro guardo en el fondo de mi baúl: una cajita color oro que ata un brillante listón azul. La abro ¿qué tiene?.... Hojas de rosas, secas reliquias de un viejo amor, alas sin polvo, de mariposas, mirtos, gardenias y tuberosas..... ¡Muchos recuerdos en cada flor! El amuleto ...
El escriba otra vez de Saúl Ibargoyen
Yo soy otra vez el escriba de pie con un corazón que empieza a herrumbrarse por decisión de los dioses inalcanzables. Escribo así y aquí para simplemente tozudamente respirar en la memoria de algunos otros pues en este pincel o cálamo o lápiz están las crónicas las tachaduras los gestos...
Probablemente el menos conocido de Carlos Trujillo
Yo soy probablemente el más desconocido de los fantasmas. Nadie sospecha de mi existencia A nadie sobresaltan Mis apariciones intempestivas en mitad de la noche Nadie me ve No dejo huellas donde piso El aire que respiro no sufre alteración tras inflar mis...
Cantares de Guillermo Prieto
Yo soy quien sin amparo cruzó la vida En su nublada aurora, niño doliente, Con mi alma herida, El luto y la miseria sobre la frente; Y en mi hogar solitario y, agonizante, Mi madre amante. Yo soy quien vagabundo cuentos fingía, Y los ecos del pueblo que recogía Torné en cantares; Porque era el pueblo ...
Yo, la que te quiere de Gioconda Belli
Yo soy tu indómita gacela, el trueno que rompe la luz sobre tu pecho Yo soy el viento desatado en la montaña y el fulgor concentrado del fuego del ocote. Yo caliento tus noches, encendiendo volcanes en mis manos, mojándote los ojos con el humo de mis cráteres. Yo he llegado hasta vos vestida ...
Desgarrón de Selva Casal
Yo soy un desgarrón que nada sacia encendido de furia un desgarrón que cuando el mundo arda en llamaradas y todos los clarines del cielo te celebren junto a ti arderá y con su sangre cubrirá los cuerpos con un ritmo de ola a mar abierto mas de pronto sospecho que nada...
Yo soy un hombre sincero... de José Martí
Yo soy un hombre sincero De donde crece la palma. Y antes de morirme quiero Echar mis versos del alma. Yo vengo de todas partes, Y hacia todas partes voy: Arte soy entre las artes, En los montes, monte soy. Yo sé los nombres extraños De las yerbas y las flores, Y de mortales...
Combate de Clementina Suárez
Yo soy un poeta, un ejército de poetas. Y hoy quiero escribir un poema, un poema silbatos un poema fusiles. Para pegarlos en las puertas, en las celdas de las prisiones en los muros de las escuelas. Hoy quiero construir y destruir, levantar en andamios la esperanza. ...
Prisma de Manuel Maples Arce
Yo soy un punto muerto en medio de la hora, equidistante al grito náufrago de una estrella. Un parque de manubrio se engarrota en la sombra, y la luna sin cuerda me oprime en las vidrieras. Margaritas de oro deshojadas al viento. La ciudad insurrecta de anuncios luminosos ...
Autorretrato de Rosario Castellanos
Yo soy una señora: tratamiento arduo de conseguir, en mi caso, y más útil para alternar con los demás que un título extendido a mi nombre en cualquier academia. Así, pues, luzco mi trofeo y repito: yo soy una señora. Gorda o flaca según las posiciones de los astros, ...
El vaso de Gabriela Mistral
Yo sueño con un vaso de humilde y simple arcilla, que guarde tus cenizas cerca de mis miradas; y la pared del vaso te será mi mejilla, y quedarán mi alma y tu alma apaciguadas. No quiero espolvorearlas en vaso de oro ardiente, ni en la ánfora pagana que lo carnal ensaya: sólo un vaso ...
Atardecido amor de Concha Lagos
Yo supe del amor. A vuela sueño del vivir lo tuve, a grandes sorbos de agua cristalina. Aún por su estela se me van los ojos resucitando lunas y caminos aunque en la malla tiempo esté enredada. Todavía los mirtos reflorecen y de perfume embriagan este vuelo. Atardecido amor ...
Atardecido amor de Concha Lagos
Yo supe del amor. A vuela sueño del vivir lo tuve, a grandes sorbos de agua cristalina. Aún por su estela se me van los ojos resucitando lunas y caminos aunque en la malla tiempo esté enredada. Todavía los mirtos reflorecen y de perfume embriagan este vuelo. Atardecido amor...
Taliesin de Harold Alvarado Tenorio
Yo Taliesin vasallo de antiguos reyes en un oscuro patio inglés he conocido las voces y el grito de los puñales. Yo Taliesin el más alto el más rubio.
Ventanas de otros días (23) de John Freddy Galindo
Yo también me preguntaré el sonido de las cosas y la voz del abandono La palabra no puede nada salvo el instante adecuado y la sílaba de siempre Bajar los párpados es cerrar los ojos y el dolor no es más que otro vacío El azogue de los días viene hacia nosotros...
Pretendiendo dar continuidad al otro poema de los dones de J.L.B. de Ana Ilce Gómez
Yo también quiero proclamar las gracias por los días que he vivido por los amigos que he tenido por las caídas que me enseñaron que es para otros la ascensión. Por el pan y por la tierra por las heridas que supieron saciarse por las sonrisas que me dieron y las que yo di. ...
Sin título de Guillermo Prieto
Yo te amo, sí, te adoro, aunque mi labio mil y mil veces te llamó perjura, aunque la copa horrenda del agravio me brindó los placeres tu hermosura, te ama mi corazón; Cuando mi mano destrozar quiso la feroz coyunda que a vil humillación me ató algún día, el débil corazón se resistía, Y aunque luché ...
El cuerpo deshabitado (1) de Rafael Alberti
Yo te arrojé de mi cuerpo, yo, con un carbón ardiendo. -Vete. Madrugada. La luz, muerta en las esquinas y en las casas. Los hombres y las mujeres ya no estaban. -Vete. Quedó mi cuerpo vacío, negro saco, a la ventana. Se fue. Se fue, doblando las calles. Mi cuerpo anduvo, sin ...
Yo te descubro de Susana Reyes
Yo te descubro -hombre- en cada verso y he aprendido a descifrar tus pasos. Ellos son las esfinges yo, Edipo.
Intima de Delmira Agustini
Yo te diré los sueños de mi vida en lo más hondo de la noche azul... Mi alma desnuda temblará en tus manos, sobre tus hombros pesará mi cruz. Las cumbres de la vida son tan solas, ¡tan solas y tan frías! Yo encerré mis ansias en mi misma, y toda entera como una torre de marfil me alcé. ...
Exaltación del dulcísimo nombre de Ana Rossetti
Yo te elegía nombres en mi devocionario. No tuve otro maestro. Sus páginas inmersas en tan terrible amor acuciaban mi sed. Se abrían, dulcemente, insólitos caminos en mi sangre obediente hasta entonces extraviándola, perturbando la blancura espectral de mis sienes de niña ...
Festividad del dulcísimo nombre de Ana Rossetti
Yo te elegía nombres en mi devocionario. No tuve otro maestro. Sus páginas inmersas en tan terrible amor acucian mi sed. Se abrían, dulcemente, insólitos caminos en mi sangre -obediente hasta entonces- extraviándola, perturbando la blancura espectral ...
Confesiones de Luis García Montero
Yo te estaba esperando. Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho, de la letra sin pulso y el verano de mi primera carta, por los pasillos lejos y el examen, a través de los libros, de las tardes de futbol, de la flor que no quiso convertirse en almohada, por debajo de todo lo que amé, ...
Yo te fui desnudando de Dulce María Loynaz
Yo te fui desnudando de ti mismo, de los tús superpuestos que la vida te había ceñido... Te arranqué la corteza entera y dura- que se creía fruta, que tenía la forma de fruta. Y ante el asombro vago de tus ojos surgiste con tus ojos aún velados de tinieblas y asombros... ...
Yo te hablaba con banderas... de Rafael Alberti
Yo te hablaba con banderas, hija de la panadera, la que siempre eras de pan entre la grey marinera. Me perdí en la tierra, fuera de la mar. Yo te hablaba, a los luceros, con la luna del espejo de una estrella volandera. Fuera de la mar, me perdí en la tierra. De: Marinero en ...