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listado de poemas por primeros versos letra y

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623 poemas con la letra "y"

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Ya no de Idea Vilariño
Ya no será ya no no viviremos juntos no criaré a tu hijo no coseré tu ropa no te tendré de noche no te besaré al irme nunca sabrás quién fui por qué me amaron otros. No llegaré a saber por qué ni cómo nunca ni si era de verdad lo que dijiste que era ni quién fuiste ni qué fui para ti ni cómo hubiera ...
Ya no será... de Idea Vilariño
Ya no será ya no no viviremos juntos no criaré a tu hijo no coseré tu ropa no te tendré de noche no te besaré al irme nunca sabrás quién fui por qué me amaron otros. No llegaré a saber por qué ni cómo nunca ni si era de verdad lo que dijiste que era ni quién fuiste ni qué fui para ti...
Ni letras, ni poeta de Claudia Casal Toledo
Ya no soy poeta ni esto es una poesía, es mas bien un manifiesto, la retirada sin banderas blancas, cuatro letras tiradas a su mala suerte, pobres y agónicas, confundidas, mal interpretadas, resignadas a su mal vivir, preguntándose una y otra vez por qué diablos cayeron en mis manos. ...
Antaño de Alejandro Oliveros
Ya no te acercas como antaño, cuando el azulejo ahuyentaba la muerte de las ramas del sauce y en silencio las vegas del río nos guardaban de la noche despoblada y el espanto. Tu hermosura aparece cada vez más breve y tus voces no se oyen por el verde de los montes. Aquella mirada ...
Amor sádico de Julio Herrera y Reissig
Ya no te amaba, sin dejar por eso de amar la sombra de tu amor distante. Ya no te amaba, y sin embargo el beso de la repulsa nos unió un instante... Agrio placer y bárbaro embeleso crispó mi faz, me demudó el semblante. Ya no te amaba, y me turbé, no obstante, como una virgen en un bosque ...
Ya no te quiero, pequeña de Mario Montalbetti
Ya no te quiero, pequeña ahora amo a los caballos. Mañana amaré a las islas y pasado será alguna ave. (Tal vez en tres años te vuelva a amar). Y luego serán las vacas pintas y luego serán los minerales tú sabes, el cobre, el hierro, el y luego serán las ciudades ...
La seda de tus hombros de Ángel Cruchaga Santa María
Ya no temo a la muerte. Me defienden tus manos y tus ojos. Estoy tranquilo como un prado verde donde sonríen los infantes de oro. Ya no temo a la muerte; Dios empieza en el canto de tus ojos. Mi corazón se duerme como un ciego en la llama...
El mendigo en la plaza de Consuelo Tomas
Ya no tiene cuerpo sólo mirada con legañas párpado y odio rancio Ya no tiene ropa que le cubra sólo pedazos de historia recortada que nadie supo nunca y al fin y al cabo a nadie le importa. No será invitado al banquete ni irá al cielo Ya no tiene cuerpo sólo una mano extendida en la que no caen ...
Separación (I) de José Moreno Villa
Ya no tocan los ángeles sus clarines y los demonios de la carne se acurrucan medrosos. Una gran sordera recorre las galerías de mi alma sin ti. Vanidosamente, pienso que mis gemidos alcanzan alturas bíblicas, y que mis brazos llenan en aspa el cielo azul, hoy turbio. ...
Muerte de Jesús de Carlos Murciano
Ya no va más. La voz ha enmudecido. El envite final se ha consumado. Varón mortalecido, Cristo comienza su reinado. Jugó y perdió. Ganó, sencillamente. De la cruz pende el Hombre, de la pena pende ya la alegría. Dulcemente, se viene al suelo la cadena. Libre es el hombre. ...
La Historia Más Secreta de Jorge Galán
Ya no voy a callarme: sabés que soy un niño, un niño muy anciano. Ayer fue que vi a un hombre parado en una piedra que parecía un templo, era un anciano hermoso de barbas sumergidas en un llanto de nieve cayendo sobre un pecho. Alzó una mano pura que sostenía un báculo, ...
Resplandor de Hugo Mujica
Ya noche, caminando, vi el instante de un relámpago sobre el charco de una calle, cerré los ojos y, blanca...
Canción en la hora del olvido de Romeo Murga
Ya nuestro amor no es nada sino un recuerdo, y una claridad imposible sobre la vida mía. ya todo nos separa, ya nos aleja todo, y entre nosotros corre, como un río, la vida. Pasas junto a mi lado como si no pasaras, y yo no me detengo para verte pasar. El eco de tu voz ya no me dice nada, ...
Ya nunca más diré: Todo termina de Antonio Gala
Ya nunca más diré: Todo termina , sino: Sonríe, alma, y comencemos. En nuevas manos pongo nuevos remos y nuevas torres se alzan de la ruina. Otra alegre mañana determina el corazón del mundo y sus extremos. Juntos, alma, tú y yo inauguraremos este otro amor y su preciosa espina. ...
La sombra de Octavio Paz
Ya por cambiar de piel o por tenerla nos acogemos a lo oscuro, que nos viste de sombra la carne desollada. En los ojos abiertos cae la sombra y luego son los ojos los que en la sombra caen y es unos ojos líquidos la sombra. ¡En esos ojos anegarse, no ser sino esos ojos que no ven, ...
Orillas del Sar (VII) de Rosalía de Castro
Ya que de la esperanza para la vida mía triste y descolorido ha llegado el ocaso, a mi morada obscura, desmantelada y fría tornemos paso a paso, porque con su alegría no aumente mi amargura la blanca luz del día. Contenta el negro nido busca el ave agorera, bien reposa la fiera ...
Del Nacimiento de San Juan de la Cruz
Ya que era llegado el tiempo en que nacer avía assí como desposado de su tálamo salía, abrazado con su esposa que en sus brazos la traýa al qual la graciosa madre en un pesebre ponía entre unos animales que a la sazón allí avía los hombres dezían cantares los ángeles...
Pensamientos del amante de Fernando Charry Lara
Ya que la intimidad la noche la criatura Sombreada contra el Sol aquella tarde Y por una avenida de incorpórea Luz los pasos que hoy resuenan En un espacio donde todo calla (Es más hondo el amor que nadie nombra Más amarga la desdicha de un espejo Cuando de pronto lo empaña ...
Solo de piano de Nicanor Parra
Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia, Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso; Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan: No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo; Ya que nosotros mismos no somos más que seres ...
Preguntas de Juan Gelman
Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites, y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para mí, dime qué diablos hago, por qué te necesito, quien eres, muda, sola, recorriéndome, razón de mi pasión, por qué quiero llenarte ...
Soñar para despertar soñando de Gioconda Belli
Ya que no me queda más que soñar y el tiempo de esperar parece una playa que nunca se termina, levantaré las noches, los umbrales de la madrugada y me lanzaré al sueño como una flotante bailarina sin velos, desnuda para que nada me estorbe, para que el cielo me vea...
Los pies de Alaíde Foppa
Ya que no tengo alas, me bastan mis pies que danzan y que no acaban de recorrer el mundo. Por praderas en flor corrió mi pie ligero, dejó su huella en la húmeda arena, buscó perdidos senderos, holló las duras aceras de las ciudades y sube por escaleras que no sabe a donde ...
Ya para despedirme de Sor Juana Inés de la Cruz
Ya que para despedirme, dulce idolatrado dueño, ni me da licencia el llanto ni me da lugar el tiempo, háblente los tristes rasgos, entre lastimosos ecos, de mi triste pluma, nunca con más justa causa negros. Y aun ésta te hablará torpe con las lágrimas que vierto, porque va borrando el agua ...
Campanario pleno de Lil Picado
Ya repican mis campanas los albores de mi cuerpo; un ángelus verde y loco me galopa en el cerebro, me traspasa todo el vientre, ¡ay!, me resuena en todo el sexo. Por ti llaman mis campanas a los oficios primeros, ¡ay!, oficios de ternura de la liturgia del beso. Mi pecho ahora es campanario ...
Primera estación de Andrés Eloy Blanco
Ya rindió una jornada la fiebre de mis brazos y aún están los leones de mi numen erguidos: los músculos alertas para nuevos zarpazos y firmes los pulmones para nuevos rugidos. Selección: Guido Ferrer
Al emperador de Hernando de Acuña
Ya se acerca, Señor, o ya es llegada, la edad gloriosa en que proclama el cielo un Pastor y una grey sola en el suelo por suerte a vuestros tiempos reservada. Ya tan alto principio en tal jornada os muestra el fin de vuestro santo celo y anuncia al mundo, para más consuelo, un Monarca, ...
Los potros de Alfredo Espino
Ya se acercan los potros; raudamente precisa el grupo sus contornos de estética salvaje; entre el pálido rosa del lánguido paisaje corren desenfrenados, a la par de la brisa. Los potros ya se acercan: mas lo hacen tan aprisa, que parece volaran sobre el quieto paraje; ...
Más que lento de Xavier Villaurrutia
Ya se alivia el alma mía trémula y amarilla; ya recibe la unción apasionada de tu mano... Y la fría rigidez de mi frente dulcemente entibiada ya se siente... Yo no sé si mi mal indefinido se decolora o se desviste, pero ya no hace ruido. Yo no sé si la luz que todo anega, ...
Imagen de tu huella (III) de Miguel Hernández
Ya se desembaraza y se desmembra el angélico lirio de la cumbre, y al desembarazarse da un relumbre que de un puro relámpago me siembra. Es el tiempo del macho y de la hembra, y una necesidad, no una costumbre, besar, amar en medio de esta lumbre...
Ya se fue la marinera... de Rafael Alberti
Ya se fue la marinera que a ver vino al marinero, nacida en la Normandía y desterrada al mar Muerto. Como ofrenda le traía sus dos senos grises, yertos, una manzana podrida y un pez con cinco agujeros. Mar muerta tiene que ser la que no da frutos buenos, sirena de Normandía, ...
Ya se la lleva de España... de Rafael Alberti
Ya se la lleva de España, que era lo que más quería, su marido, un marinero genovés. ¡Adiós, murallas natales, coronas de Andalucía! Ya lejos: ¡Ay, cómo tiemblan los campanarios de Cádiz, los que tanto me querían! De: Marinero en tierra
Palomas de Néstor Martínez
Ya se oye el fuerte aleteo de las palomas blancas sobre las calles y avenidas en los parques y plazas... Selección del autor
En este tiempo de Norma Segades Manias
Ya sé que habrá mañanas sin tus besos, sin tu piel donde el sol despeña el polen de su estambre escarpado, sin tus ojos tiñéndome de estrellas y aromas y espesuras y racimos la salvaje matriz de la esperanza. Ya sé que en la maraña la vida está afilando sus relojes, ...
Ya sé: de carne se puede... de José Martí
Ya sé: de carne se puede Hacer una flor; se puede, Con el poder del cariño, Hacer un cielo, ¡y un niño! De carne se hace también El alacrán; y también El gusano de la rosa, Y la lechuza...
Ya solo en mi corazón... de Dionisio Ridruejo
Ya solo en mi corazón desiertamente ha quedado; el alma es como una nieve extendida sobre el campo, la tierra desaparece, el cielo niega el espacio, las cosas que me rodean rechazan la luz del hábito. ...
Celos de José Angel Buesa
Ya solo eres aquella que tiene la costumbre de ser bella. Ya pasó la embriaguez. Pero no olvido aquel deslumbramiento, aquella gloria del primer momento, al ver tus ojos por primera vez. Y se que, aunque quisiera, no he de volverte a ver de esa manera. Como aquel instante de ...
Tuya de Gerardo Diego
Ya sólo existe una palabra: tuya. Ángeles por el mar la están salvando cuando ya se iba a hundir, la están alzando, calentando en sus alas, ¡aleluya! Las criaturas cantan: -Aunque huya, aunque se esconda a ciegas sollozando es tuya, tuya, tuya. Aunque navegando se borre, ...
Quince de Luis Alberto Crespo
Ya son las doce mi exasperada Hay una pequeña desgracia allá afuera entre nosotros y el fin Repite la sílaba única la que ensombrece lo que siempre fue purpúreo El alma en el mundo quema es desierto Y no hay más boca para su sed Selección: Eduardo Milán y Ernesto ...
Balada de los últimos amores de Rafael Arévalo Martínez
Ya tengo medio siglo y sin embargo los ojos se me van tras las muchachas. He seguido a mis hiijas en la calle si no me dan la cara. ¿Qué hacemos, corazón, porque envejezcas? ¿Cuándo envejeces, alma? He amado sucesivas floraciones del mismo tronco o de la misma rama ...
Dilectus meus mihi (Ya toda me entregué y di...) de Santa Teresa de Jesús
Ya toda me entregué y di, y de tal suerte he trocado, que mi Amado es para mí, y yo soy para mi Amado. Cuando el dulce Cazador me tiró y dejó rendida, en los brazos del amor mi alma quedó caída, y cobrando nueva vida de tal manera he trocado, que mi Amado es para mí y yo soy para mi Amado. ...
No volvera el pasado de José Coronel Urtecho
Ya todo es de otro modo Todo de otra manera Ni siquiera lo que era es ya como era Ya nada de lo que es sera lo que era Ya es otra cosa todo Es otra era Es el comienzo de una nueva era Es el principio de una nueva historia La vieja historia se acabo, ya no puede volver Esta, ya es otra historia ...
Por Vallejo de Gonzalo Rojas
Ya todo estaba escrito cuando Vallejo dijo: -Todavía. Y le arrancó esta pluma al viejo cóndor del énfasis. El tiempo es todavía, la rosa es todavía y aunque pase el verano, y las estrellas de todos los veranos, el hombre es todavía. Nada pasó. Pero alguien que se llamaba César ...
Ya todos la olvidaron de José Angel Buesa
Ya todos la olvidaron. Ahora sí que se ha ido, pero, sobre las rosas de la tumba reciente, florecía el recuerdo más allá del olvido… Yo era el hosco, el ausente. Qué le importa a la noche que se apague una estrella, si el mar sigue cantando cuando pierde una ola. Ya están secos los ojos que lloraron ...
Caupolicán de José Santos Chocano
Ya todos los caciques probaron el madero. ¿Quién falta , y la respuesta fue un arrogante: ¡Yo!¡Yo! , dijo; y, en la forma de una visión de Homero, del fondo de los bosques Caupolicán surgió. Echóse el tronco encima, con ademán ligero, y estremecerse pudo, pero doblarse no. ...
Residuos de José Antonio Davila
Ya tú no importas, ni tu amor conmueve, Ni yo soy en tus días la emoción dulce y leve que como brisa tibia pasó por tu desierto; porque tu amor ha muerto y mi pasión ha muerto. Pero sobre tu mesa reposa mi estatuilla: Y al pasar de los años y al caer nuestra arcilla, Seguirá reposando ...
Confesión de Claribel Alegría
Ya tu voz no me llega. Es como Dios, lejana. Tus palabras dolían, traspasaban. No puedo dialogar ni con Él, ni contigo. Son simplemente ausencias. No quiero dialogar ni con Él, ni contigo. Ni tú ni Él existen. De: Vía única
Los desgraciados de César Vallejo
Ya va a venir el día; da cuerda a tu cuerda a tu brazo, búscate debajo del colchón, vuelve a pararte en tu cabeza, para andar derecho. Ya va a venir el día, ponte el saco. Ya va a venir el día; ten fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona antes de meditar, pues es horrible...
El alfanje secreto (XX) de Santos Domínguez Ramos
Ya vas rindiendo al tiempo su sórdida alcabala: este rastro de azufre de los hijos del trueno, este limón salobre que hiere la garganta y esta luz de atalaya sobre el cielo morado. Cuando todo presagia la noche por los templos, la soledad del eco gutural en las bocas, ...
Amor de Néstor Martínez
Ya ves que nada pudo, contigo amor, ni las pruebas de los años ni los celos infundidos ni las aventuras secretas ni el beso furtivo ni las ansias nocturnas del deseo prohibido ni las ausencias obligadas del enojo torturante Ni siquiera, amor, el desdén o el odio... ...
Entre papeles de Nora Méndez
Ya ves, Hicimos el amor sobre poesía. No sólo se hace poesía Sobre el amor.