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listado de poemas en audio por primeros versos letra u

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406 poemas con la letra "u"

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Muy lejos de Blas de Otero
Unas mujeres, tristes y pintadas, sonreían a todas las carteras, y ellos, analfabetos v magnánimos, las miraban por dentro, hacia las medias. Oh cuánta sed, cuánto mendigo en faldas de soledad. Ciudad llena de iglesias y casas públicas, donde el hombre es harto y el hambre ...
Cambios de Circe Maia
Unas veces el cambio se prepara en forma subterránea pero estalla de modo brusco, abierto: nova en el cielo grieta en la tierra inundación de luz en plena noche lengua de fuego asoma sorpresivamente en la mirada del otro, vuelto Otro, vuelto ajeno. Otros cambios se gestan imperceptiblemente. ...
Estado de ánimo de Mario Benedetti
Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano a veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas pero hoy me siento apenas ...
Lo que dice el caracol de Salvador Salazar Arrué - (Salarrué)
Undilanilodano, el niño eterno de la prístina mitología de la Bruma, región enhiesta y aquilina del Continente Crisoprasio, de que el pasado canta y cuenta, sopla de su carrizo cristalino (hecho del solicuerno del unicornio marino) las innumerables pompas de espuma que el viento del Tiempo ...
La tierra que era mía de Jorge Gaitán Durán
Únicamente por reunirse con Sofía Kühn, amante de trece años, Novalis creyó en el otro mundo; mas yo creo en soles, nives, árboles, en la mariposa blanca sobre una rosa roja, en la hierba que ondula y en el día que muere, porque solo aquí como un don fugaz puedo abrazarte, al fin como un dios ...
Breve romance de ausencia de Salvador Novo
Único amor, ya tan mío que va sazonando el tiempo ¡qué bien nos sabe la ausencia cuando nos estorba el cuerpo! Mis manos te han olvidado pero mis ojos te vieron y cuando es amargo el mundo para mirarte los cierro. No quiero encontrarte nunca, que estás conmigo y no quiero ...
Tarantela de Pedro Mir
Unidad de las anclas y las hélices, estimadas en toda su alegría navegadora. Unidad de las olas en todas sus volubles golondrinas. Unidad de las lanchas y de las redes en la luna del pez y de la anguila, sobrepecho del mangle y blancas hojas en todas sus repúblicas reunidas. ...
Celebraciones de Eduardo Mitre
Unimos una puerta, una ventana y cuatro pensativos y ya tenemos un cuarto. Un cuarto es sin duda el sitio donde mejor se oye llover. Las tres revelaciones del cuarto: un fantasma, una araña, la mujer. La que a la mesa nada dijo se lo dice con lágrimas al cuarto. Tu cuarto es más íntimo ...
universo al negativo... de Javier Payeras
universo al negativo que estalla en algún océano o en una pupila que se reflejaen sí misma estrella líquida que bebe la noche inmensa (De: La hora de la rabia)
Lugar de residencia de Olga Orozco
Universo minúsculo, desplegable al tamaño de tu dios. Te pareces a un puño de cazador que exprime hasta la sombra de su presa, o quizás a la bolsa del avaro repleta de monedas sin comunión y sin destino. Ni crueldad ni riquezas. Es a ti a quien apuntan y no tienes más oro que la borra ...
Voz de Griselda Álvarez Ponce de León
Universo tu voz, quizá la clave soplada en la garganta de la brisa, aire torcaz como primer sonrisa cuando pudiera sonreír el ave. Universo tu voz asciende grave por el oscuro túnel de la risa, voz que con trueno y golpe se matiza, caño de miel cuando discurre suave. Mejor...
Asistir al tiempo (Evocación) de Blanca Wiethüchter
UNO Al atardecer, en esta ciudad -en el café de la universidad- estábamos los dos, los tres, los cinco húmedos de luz, y detenidos en la corriente de una respuesta instantánea. Y éramos cálidos En la intimidad del humo, Ciegos en la noche intocada, Para descubrir un día ...
Uno aprende a entregarse poco a poco... de Antonio Aliberti
Uno aprende a entregarse poco a poco; es una antigua costumbre de la piel, casi una rutina permanente. Ensaya los gestos más dramáticos, los más inocentes, altivos o distantes. Finalmente consigue el ángulo perfecto, y a ello sólo el tiempo contribuye. ...
El mal aliento de Ibn Sara As-Santarini
Uno con mal aliento habló y los presentes exclamaron:Pedorreó el muchacho . Y yo les dije:Marchaos sin demora; el pedo es el heraldo de la mierda (Recopilación y traducción de Teresa Garulo, Universidad Complutense de Madrid)
Uno de esos instantes... de Concha Méndez
Uno de esos instantes que se vive no se sabe en qué mundo, ni en qué tiempo, que no se siente el alma y que apenas se siente el existir de nuestro cuerpo, mi corazón oyó que lo llamaban desde el umbral en niebla de algún sueño. Para decirme su mensaje extraño, aquella voz...
Última cena de Alfredo Fressia
Uno de estos días se me escapaban cuervos de los bolsillos y un huevo en el alma como un malentendido, como el alma, me obstruía el esófago. Victimario de los cuervos, antes huevo, y alma, ellos me anulaban como a un muerto. Escribo la sombra del alma...
Viajes (v) (De Ángeles Callejeros) de Marlon Meza Teni
Uno de los trabajos más difíciles para un ángel es aprender a volar en el sueño de un moribundo. *** Aquél ángel volaba lento con las alas empapadas de sangre y el llanto de una ciudad bombardeada. *** Hay un rincón del sueño en donde mi recuerdo ha guardado un pedazo del mediterráneo. ...
Canción del precipicio de Ramón Fernández - Larrea
uno es el hombre bah uno es el hombre el que siempre quiere otra abeja uno es el hombre suda se pone calzoncillos acaricia hijos y naranjas sale en las fotos junto a los ángeles del aire y por la noche dice palabrotas uno es el hombre madre mía un ser social insólito insistente ...
Uno es el hombre de Jaime Sabines
Uno es el hombre. Uno no sabe nada de esas cosas que los poetas, los ciegos, las rameras, llaman misterio , temen y lamentan. Uno nació desnudo, sucio, en la humedad directa, y no bebió metáforas de leche, y no vivió sino en la tierra...
Trampatojos de André Cruchaga
Uno es un ser Con toda la soledad que lo habita Uno es uno Con la sal del sol en la cara Uno es uno piedra insondable Carne donde supura Dios con sus evangelios y salmos Con sus yerbas y antibióticos Uno es uno ráfaga recurrente Entre huracanadas espinas Uno es uno entre pájaros...
Escrito con tiza de Oscar Hahn
Uno le dice a Cero que la nada existe Cero replica que Uno tampoco existe porque el amor nos da la misma naturaleza Cero más Uno somos Dos le dice y se van por el pizarrón tomados de la mano Dos se besan debajo de los pupitres Dos son Uno cerca del borrador agazapado ...
Memorándum de Mario Benedetti
Uno llegar e incorporarse el día Dos respirar para subir la cuesta Tres no jugarse en una sola apuesta Cuatro escapar de la melancolía Cinco aprender la nueva geografía Seis no quedarse nunca sin la siesta Siete el futuro no será una fiesta Y ocho no amilanarse todavía Nueve vaya a saber quién es...
Hasta los dientes de Norma Segades Manias
Uno no puede, siempre, andar gritando al mundo a voz en cuello todo lo que te quiere. Uno no puede, a veces, olvidar el idioma en que la vida anda sacrificando mariposas bajo nuestras promesas de Septiembre. Por eso son forzosos los crepúsculos, cuando el cielo en silencio ...
Avenida Juárez de Efraín Huerta
Uno pierde los días, la fuerza y el amor a la patria, el cálido amor a la mujer cálidamente amada, la voluntad de vivir, el sueño y el derecho a la ternura; uno va por ahí, antorcha, paz, luminoso deseo, deseos ocultos, lleno de locura y descubrimientos, ...
El deseo del sueño, 1 de Francisco Magaña
Uno puede decir que sí que la palabra se abandona cuando la convocamos con la más ingenua de las intenciones. Uno puede decir que sí que es un signo un sonido que toma su forma desde antes de despertar y hasta puede uno decir que el decir es un poder tan nuevo como el bostezo ...
Este sitio de angustia de Jorge Debravo
Uno quisiera siempre tener su mano amiga, su buen pan compañero, su dulce café, su amigo inseparable para cada momento. Quisiera no encontrar un solo fruto amargo, una casa sangrando, un niño abandonado, un anciano caído debajo del fracaso. Pero a veces los días se ponen grises, ...
Asi justificamos el terror de Agustín Labrada Aguilera
Uno se bebe el cielo cuando atardecen las ciudades, se desliga del mito y tensa otra figuración de la anarquía, que nos fragmenta al delinear la identidad en Juan o Pablo, el norte o el oeste. ¿Qué pensarán los otros cadáveres del mío?, si vamos camino a una densa estocada al trasegar ...
La otra ventana de Miguel Angel Zapata
Uno se cansa de estar solo delirando con su ventana en medio de la calle, entre la nieve que arrastra su blancor por los callejones olvidados. Uno se cansa de salir a buscar la misma mujer con el cabello largo hasta los pies. Tal vez en eso consista el arte de la soledad: ...
Uno se cansa de estar solo de Miguel Angel Zapata
Uno se cansa de estar solo delirando con su ventana en medio de la calle, entre la nieve que arrastra su blancor por los callejones olvidados. Uno se cansa de salir a buscar la misma mujer con el cabello largo hasta los pies. Tal vez en eso consista el arte de la soledad: ...
El amor es otra cosa, señores de Eduardo Lizalde
Uno se hace a la idea, desde la infancia, de que el amor es cosa favorable puesta en endecasílabos, señores. Pero el amor es todo lo contrario del amor, tiene senos de rana, alas de puerco. Mídese amor por odio. Es legible entre líneas. Mídese por obviedades, ...
Uno se queda solo... de Juan Carlos Suñén
Uno se queda solo sin entrar en detalles. Uno se queda a medias en su vaso de vino, a medias en su pan. Y cómo puede no volverse su embozo tan pesado, tan gastado en el hombre, que alguien sepa poner allí más verbo que este que da comienzo a la altura del pomo, ...
uno termina amando... de Jacqueline Goldberg
uno termina amando el fastidio de los cuerpos se nos llama santas o putas el caso es que andamos por allí intentando un homenaje de techos bajos un descuido de lo indecible De: Trastienda Selección de la autora
Los jóvenes maestros de Víctor Redondo
UNO Una vez más frente a frente. Pero ahora el miedo ha quitado de las palabras el ropaje de las palabras y ahora las palabras, pero no las palabras, son palabras finalmente, y no aquéllas. Hay mucha exageración en todo esto y una pequeña parte...
Amantes clandestinos de Ana Emilia Lahitte
Uno va internándose en la fatiga horizontal que llega a seducir los huesos y el silencio como si fuesen huéspedes fugaces o amantes clandestinos. Y un día nos sorprende descubrirnos dueños de una morada abierta a la intemperie de toda soledad. Vamos tendiéndonos junto a nuestra ...
Uno vuelve a subir las escaleras de Fina García Marruz
Uno vuelve a subir las escaleras de su casa perdida (ya no llevan a ningún sitio), alguien nos llama con una voz querida, familiar. Pero ya no hace falta contestarle. La voz sola nos llama, suficiente, cual si nada pudiera hacerle daño, en el pasillo inmenso. Una lluvia que no puede mojarnos, ...
Ebriedad de Dios (I) de Luis Armenta Malpica
Uno vuelve, siempre, a los viejos sitios donde amó la vida. César Icella Esa tristeza lenta del recuerdo se nos va desdoblando por la cara. Y en lugar de los ojos se humedecen dos profundas hogueras en donde alguna vez frotamos nuestras manos con las de un ser querido. ...
Faget en las plazas nuevamente de Héctor Rosales
uno ya sabe que estos colores de mañana traen tersos arroyos donde tu rúbrica orilleando augurios se traslada hay verdeoscuro que contigo habló de otros tallos con hojas flores frutas que amaste antes de que talaran los estíos...
Unos cuerpos son como flores de Luis Cernuda
Unos cuerpos son como flores, Otros como puñales, Otros como cintas de agua; Pero todos, temprano o tarde, Serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden, Convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre. Pero el hombre se agita en todas direcciones, Sueña con libertades, ...
En el deseo del sueño, 1.4 de Francisco Magaña
Unos dijeron que no es más que el resultado de la casi desapercibida conjunción de los astros. Otros, que es la memoria incendiada de una estrella. Y hubo quien se atrevió a sugerir que era el resultado del choque entre un pájaro ciego y la sombra de un fugitivo. Otro dijo que la palabra ...
Anacreóntica de José Cadalso
Unos pasan, amigo, estas noches de Enero junto al balcón de Cloris con lluvia, nieve y hielo. Otros la pica al hombro sobre murallas puestos hambrientos y desnudos pero de gloria llenos. Otros al campo raso las distancias midiendo que hay de Venus a Marte, que hay de Mercurio...
En tiempo de guerra de Nohemí Sosa
Unos son noches otros estrellas.Vasko Popa Gozo hoy este abril de palabras te obsequio este fruto sin engaño borró las cenizas que han dejado en tu frente Trás el velo hay zurear el tiempo es un arcángel nos redime nos envuelve en cristal El amor es destello es brillo que sosiega ...
Ecos de Nora Méndez
Unos vienen montados Sobre la amarilla azucena de un caballo Otros son algas de arena Que de miedo se erizan Deshaciéndose en acuosos telares Correspondencia al día de la piel marchita Que reclama ese árbol que de tactos fue talado Y el mar ese eco que siempre retorna ...
Sofía (In memorian) de Ernesto Aguirre
Untaba pólvora a sus labios como manteca a panes carnosos. Sus besos jamás pudieron ser recordados por sus víctimas acribilladas.
Doto mi vida de una esperanza agónica de Humberto Díaz Casanueva
Úntenme manos traspasadas por un clavo de oro macizo manos cuelgan del hombre manos pinchadas Tengo hambre hambre del sueño que afluye en la mínima sal Todo mi cuerpo pegajoso de moscas sucias y doradas Selección: José Olivio Jiménez
Comunicaciones de Amanda Berenguer
Urge el pensamiento conectando ¿se siente? ¿alguien entre líneas? ¿errata? ¿paréntesis? ¿qué signo? ¿escuchan? (La claridad del lenguaje tiene apenas la intensidad ambigua del poniente) Estamos aquí, lanzados a la noche terrestre, apretujados, aquí, en la noche terrestre, ...
La perfumista de Jorge Fernández Granados
Urna de otras reliquias ante la babilonia de cristal de los estantes olisca el seco olor del palisandro, la resina de estoraque (Venus) o el aroma lunar de la alhucema. En las alturas habitadas por el polvo ubica, con orientación de pájaro, los sitios migratorios de los frascos: el ámbar...
A la memoria de la muerte y del infierno de Luis de Góngora y Argote
Urnas plebeyas, túmulos reales Penetrad sin temor, memorias mías, Por donde ya el verdugo de los días Con igual pie dio pasos desiguales. Revolved tantas señas de mortales, Desnudos huesos y cenizas frías, A pesar de las vanas, si no pías, Caras preservaciones orientales. Bajad luego al abismo, ...
Ars dinámica de David Escobar Galindo
Usted es la sombra que amanece desnuda, con un temblor de miedo en las espaldas. Pero hay que estar despierto: a mediodía sonará la trompeta.
Casi de negro de Carilda Oliver Labra
Usted ha dicho que me ama pero quien está convicto de alucinaciones, quien no conoce milagros naturalmente se equivoca si ve una mujer casi de negro. Tenga cuidado con estas donde soy: una que atiza el tiempo, moribunda; otra que no naufraga sino entre volcanes y...
Alegres éramos... de Elvio Romero
Usted sabe, señor, qué alegría colgaba en la floresta; qué alegría severa como raigambre sudorosa; cómo el alegre polvo veraniego fulguraba en su lámina esplendente, cómo, ¡qué alegremente andábamos! ¡Qué alegremente andábamos! Usted sabe, señor, usted ha visto ...