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listado de poemas en audio por primeros versos letra u

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406 poemas con la letra "u"

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Sin épica de Rossana Estrada Búcaro
Un texto para antología que refleje el estilo que aún no alcanzo lo ecléctico de esta búsqueda de mi inexistente generación la voz que por derecho humano me pertenece mi amor por el idioma que heredé de los venidos del mar esos ingratos que jodieron tanto a mis ancestros ...
Pesadilla de Luis Alberto Crespo
Un tiempo feo, después de insolación o cansancio: Levantarse tirado afuera por el temporal, esa música de cuerdas, el ventarrón que trae la montaña hasta la puerta, toda mi familia en los relámpagos. Nunca se acabó este ruido, ni el de los muertos barriendo sobre mí, ...
París, desvelos y quebrantos de Luisa Futoransky
un timbrazo anónimo imperioso miserable en la madrugada me tropieza de renovados temores y temblores insomnio sin paz del solo y sin embargo qué hermosas las ciudades cuando despiertan ingobernables lagañosas adormiladas negociando borrando latrocinios los grados todos del gris ...
Ventana de Alfonso Cortés
Un trozo de azul tiene mayor intensidad que todo el cielo, yo siento que allí vive, a flor del éxtasis feliz, mi anhelo. Un viento de espíritus pasa muy lejos, desde mi ventana, dando un aire en que despedaza su carne una angélical diana. Y en la alegría de los Gestos, ebrios de azur, ...
Un detalle de Alfonso Cortés
Un trozo de azul tiene mayor intensidad que todo el cielo; yo siento que allí vive, a flor del éxtasis feliz, mi anhelo. Un viento de espíritus pasa muy lejos, desde mi ventana, dando un aire en que despedaza su carne una angélica diana. Y en la alegría de los gestos, ebrios de azur, que se ...
Un detalle de José Coronel Urtecho
Un trozo de azul tiene mayor intensidad que todo el cielo; yo siento que allí vive, a flor del éxtasis feliz, mi anhelo. Un viento de espíritus pasa muy lejos, desde mi ventana, dando un aire en que despedaza su carne una angélica diana. Y en la alegría de los gestos, ebrios de azur, que se derraman... ...
Ene de José María Hinojosa
Un vals me trajo la luz de otros tiempos; aventuras de príncipes barítonos con cinturas delgadas, que el eco las prendió a los cinco dedos de mi mano derecha, pensando en madrugadas cubiertas por la pátina del alba Toqué la mandolina con sonrisa de incrédulo y al pasar por la noche ...
La vigilia de Elphistone (1) de Blanca Andreu
Un viento -cortejo de apariencias-cree recordar el rumor de los puertos, la charla sin fin de las ciudades, zancudas de metal en el perfil, grúas y catedrales entre la niebla, múscias y descargas, destinos y negocios. Y sin embargo en dónde tus orillas, la esperanza que ciega o equivoca, ...
Relatos (II) de Jorge Teillier
Un viento de otra estación se lleva la mañana. Huyes hacia tu casa cuando el viento dobla los pinos de las orillas del río. Ya no quedan grosellas. ¿Por qué no vuelven los cazadores que vimos partir esta mañana? Tú quieres que nunca haya sucedido nada y en la buhardilla abres un baúl ...
Un vuelo de azules mariposas... de Mercedes Durand
Un vuelo de azules mariposas Le inundaba la frente Y los pasos menudos del rocío Verdecían el musgo Empurpuraban más a los geranios Y agitaban su pulso La noche de un agosto fronterizo Entre el gozo y el miedo, (mariposa-zenzontle-miel-canela) Sacudió sus entrañas ...
Siesta de Oliverio Girondo
Un zumbido de moscas anestesia la aldea. El sol unta con fósforo el frente de las casas, y en el cauce reseco de las calles que sueñan deambula un blanco espectro vestido de caballo. Penden de los balcones racimos de glicinas que agravan el aliento sepulcral de los patios al insinuar la duda de que acaso ...
Una mujer escribe este poema de Carilda Oliver Labra
Una mujer escribe este poema donde puede a cualquier hora de un día que no importa en el siglo de la avitaminosis y la cosmonáutica tristeza deseo no sabe qué esperando la bayoneta o el obús una mujer escribe este poema sin atributos a desvergüenza y dentellada fogosa inalterable...
Una advertencia de Daniel García Helder
Una alambrada donde se cruzan tallos de distintas zarzas y unas pocas cañas emergen con sus penachos entre flores acampanadas, tampoco muchas, de un color que remeda al lila, pero que es silvestre. Hay un grupo de estatuas entre los arbustos del que la niebla apenas perdona las cabezas. ...
Luz de luto de Juan Vicente Piqueras
Una aldea varada, suspendida entre un pasado que todos desprecian, que sólo la memoria compasiva salva, y un porvenir que no lo es, que no está por venir, que no será. Una aldea cuyo futuro fue. Como ella ...
Marina de Jaime Siles
Una antorcha es el mar y, derramada por tu boca, una voz de sustantivos, de finales, fugaces, fugitivos fuegos fundidos en tu piel fundada. Una nieve navega resbalada en resplandor de ojos reflexivos, de sonoros silencios sucesivos y de sol en la sal por ti mojada. La turbamulta ...
Cuando te sacuda el polvo de Juan Daniel Perrotta
Una avalancha de silencios confabulan en la noche. Se apagan los ecos, se acallan las calles. Yo estuve una madrugada cualquiera imaginando desde afuera el calor de adentro. Ahora me solazo pensando en la cama que me espera, vacía pero me espera. Y quiero también estar allí, ...
Ballena de sal de Mayra Oyuela
Una ballena de sal apareció muerta en la Plaza Central de Tegucigalpa. Nadie sabe nada. La expectativa a puerta cerrada y el miedo como piedra torcida en la mano se abalanza sobre el crepitar de los pasos. Rifles...
Una blancura te inunda... de Tomás Segovia
Una blancura te inunda los dos pechos: eres pura. Y sube...
Ponga de Otoniel Martínez
una bomba de tiempo entrelíneas al poema. Que se derrumbe. Luego construya una poesía más justa. Hallará lo necesario entre los escombros. (Selección: Francisco Morales Santos)
Días de Junio de Harold Alvarado Tenorio
Una brisa intermitente alivia los húmedos días de Junio. El vecindario entra y sale de los cafés y los turistas abren la boca ante las maravillas. Nosotros, los habitantes de este mundo, recorremos las calles esperando encontrar, quizás, un hombre o una mujer con quienes hablar de cosa distinta ...
Una cabeza humana viene... de Emilio Adolfo Westphalen
Una cabeza humana viene lenta desde el olvido Tenso se detiene el aire Vienen lentas sus miradas Un lirio trae la noche a cuestas Cómo pesa el olvido La noche es extensa El lirio una cabeza humana que sabe el amor Más débil no es sino la sombra Los ojos no niegan El lirio es alto...
El tiempo sí regresa de Concha García
Una cacerola que dejé puesta un día sobre el mármol de la cocina. Aquel lugar deshabitado largos años mantuvo el utensilio. Yo era otra al volver a destaparla. Vi moho vi roña, vi partículas muy confusas nadando en el agua pestilente. Vi la forma de la cacerola intacta. ...
Confidencia de Cecilia Bustamante
Una carta en el mes de enero gritan desnudas sus letras en contralto frecuencia: el pasado. Semilla lenta, aleteo mecánico de la difícil sombra que cerceno. ¡Quién adivinara sus ardientes augurios al centro de su secrecía! Encarcelada en sus líneas furtivas la evasión en sello de ...
Altamirano 34 de Julieta Valero
Una casa en ele como era entonces mi vida, una sola doblez, la del cansancio de siglos cuando subíamos de Rosales, adelantando en las rodillas todas las batallas francas heridas de genealogía inmediata, francos dolores . Por el pico y la desgana nos lanzaban, dos a dos, al baño. ...
Autobiografía de Juan Luis Panero
Una casa vacía, otra derrumbada, un niño muerto al que le cuentan cuentos, despedidos fantasmas que se desvanecen, ceniza y hueso, piedras derrotadas. Cuartos alquilados, repetidos espacios fugaces, las huellas de los cuerpos en las sábanas, una pesada resaca sin destino, ...
Cuento de dos jardines de Octavio Paz
Una casa, un jardín, no son lugares: giran, van y vienen. Sus apariciones abren en el espacio otro espacio, otro tiempo en el tiempo. Sus eclipses no son abdicaciones: nos quemaría la vivacidad de uno de esos instantes si durase otro instante. Estamos condenados a matar al tiempo: así ...
Riberas del Mapocho de Damaris Calderón
Una ciudad atravesada por un río una mujer por su hombre una garganta por una espina. Mapocho vertical donde desembocan el Sena y el Aconcagua, el Nilo y el Almendares, ¿el camino de bajada es el mismo? Los pájaros picotean con fruición las cáscaras de plátanos y los cuerpos ahogados. ...
Una corona no, dadme una rama * de Carolina Coronado
Una corona, no, dadme una rama de la adelfa del Gévora querido, y mi genio, si hay genio, habrá obtenido un galardón más grato que la fama. No importa al porvenir cómo se llama la que el mundo decís que dio al olvido; de mi patria en el alma está escondido ese nombre, que aún vive, ...
Nada pasa en la inminencia de Américo Ferrari
Una cosa ha estallado en el aire qué cosa ? nada : cualquier cosa un objeto volante no identificado. Nada ha pasado sólo entre el aire y nuestra piel algo ha pasado como cuando se sale al frío y respiramos un aroma helado y tan sólo un instante nos sentimos como llenos de aire ...
Celular 09-2119000 de Gonzalo Rojas
Una cosa le pido, sea todo lo cruel pero no me diga cuídese el gesto es feo, en una despiadada como usted ese gesto es feo, se nota el cuchillo en lo taimado del teléfono. Además, de qué voy a cuidarme sino de usted, arriverderla, corto. De: ¿Qué se ama cuando se ama?
Hipótesis del solitario de Rosario Castellanos
Una cotorra, un timbre postal, un gato, un perro, algún espantapájaros cualquiera, alguien que, si recibe una dosis de amor, no segregue anticuerpos, no cree resistencias sino que simplemente asimile. Asimile sin intoxicaciones peligrosas y sin alteración de su naturaleza. Y luego, ...
Adolescente que despierta de Rodolfo Hinostroza
Una deliberación del ala y la tormenta es lo que cae cuando la agria balandronada de los sueños se pega al paladar y el muchacho despierta en la mañana penetrando el espejo con un grito. La estridencia que acecha en la materia de los violoncellos, el enemigo bosque turgente como una curva ...
Cincuenta y tres vistas de Tokaido de Cé Mendizábal
Una demorada marcha de ocres oxida la mañana hacia el fondo de la página. Aire cortado en vano, olores alborotados aquí brisa que arrastra humos grises allá, sobre la ciudad de las dulces hablas. Por la ventana se cuelan las idolatrías: el tam-tam de los guerreros águila, el aroma...
El limón de Amanda Berenguer
Una docena de tigres caben en un limón. Se pueden domar los tigres: en el limón...
La educación por la piedra de Joao Cabral de Melo Neto
Una educación por la piedra: por lecciones; para aprender de la piedra, frecuentarla; captar su voz sencilla, impersonal (por la dicción comienza ella las clases). La lección de moral, su resistencia fría a lo que fluye y a fluir, a ser maleada; la de poética, su encarnadura concreta; la de economía, : ...
La otra de Gabriela Mistral
Una en mí maté: yo no la amaba. Era la flor llameando del cactus de montaña; era aridez y fuego; nunca se refrescaba. Piedra y cielo tenía a pies y a espaldas y no bajaba nunca a buscar ojos de agua . Donde hacía su siesta, las hierbas se enroscaban de aliento de su boca ...
Fosa común (fragmentos) de Orlando González Esteva
Una enorme caravana de hormigas vino por mí y yo, ufano, le entreabrí mi carne, losa liviana. Mi carne, mi soledad, donde el hormiguero ha echado como Dios, por el costado raíces de libertad. Lástima que la razón me haya devorado el pecho: hay hormigas que no han hecho ...
Una es la espera de David Moya Posas
Una es la espera y la esperanza es una. Una es el llanto y una la alegría. Una la sombra de la noche fría y uno el sonido blanco de la luna. Una es la sed sin esperanza alguna. Uno es el sueño y una la agonía. Uno el crepúsculo en que muere el día y una la faz del polvo y de la cuna. ...
Un ramo de rosas de Eduardo Langagne
Una es la rosa que hirió a Rilke, quisiera por ello escarmentarla, pero no puedo; le temo y me fascina, me obsesiona la rosa memorablemente enlazada a nuestras vidas. Elegí alguna más de entre las milagrosas rosas de Juan Diego que la ilusión dibuja en un ayate. Evocaré también las rosas...
Una escritura que soporte la intemperie... de Roberto Juarroz
Una escritura que soporte la intemperie, que se pueda leer bajo el sol o la lluvia, bajo el grito o la noche, bajo el tiempo desnudo. Una escritura que soporte lo infinito, las grietas que se reparten como el polen, la lectura sin piedad de los dioses, la lectura iletrada del desierto. Una escritura...
Refranes de Octavio Paz
Una espiga es todo el trigo Una pluma un pájaro vivo y cantando Un hombre de carne es un hombre de sueño La verdad no se parte El trueno proclama los hechos del relámpago Una mujer soñada encarna siempre en una forma amada El árbol dormido pronuncia verdes...
Posmodernidad de Jorge Riechmann
Una ética de mínimos con encefalograma plano Una razón en saldo por quiebra del negocio La anhelada revelación del anhelado agente histórico capaz de changer la vie: la propaganda comercial Ponga un jíbaro en su vida A ratos se me antoja que la única virtud aún no ambigua ...
El tiempo (I) de Roxana Méndez
Una figura errante camina en la incerteza nadie lo reconoce, es un eco maldito. El pasado se torna parte de su belleza y se esconde en la grieta que dejaron los siglos. Camina sin ser visto por los ojos que observan un horizonte gris que se repite siempre. Fantasmales siluetas dominan ...
Amantes de Alejandra Pizarnik
una flor no lejos de la nochemi cuerpo mudo se abre a la delicada urgencia del rocío De: Los trabajos y las noches
Una fotografía de Miguel Hernández
Una fotografía. Un cartón expresivo, envuelto por los meses en los rincones íntimos. Un agua de distancia quiero beber: gozar un fondo de fantasma. Un cartón me conmueve. Un cartón...
Gitana de Roberto Obregón
Una gitana pasó junto a mí. Las primeras lluvias de otoño corrieron por las calles igual que muchachas perseguidas. Una giana pasó, pasó y se fue. Sus ojos eran dos yegua negras de sueño, desveladas y tristes por un potro que centelleaba desde la otra orilla del mar. Desapareció como agua ...
R.L.V. de Eduardo Langagne
Una gitana sabe que el futuro tiene una asfixia agónica en tu mano y danzando te irás, siguiendo un piano, hacia el melódico horizonte oscuro. Con el gélido aliento de la calle se hiela tu esqueleto atribulado; a la mujer de negro has contemplado en la letal atmósfera del valle. ...
Ramón López Velarde de Eduardo Langagne
Una gitana sabe que el futuro tiene una asfixia agónica en tu mano y danzando te irás, siguiendo un piano, hacia el melódico horizonte oscuro. Con el gélido aliento de la calle se hiela tu esqueleto atribulado; a la mujer de negro has contemplado en la letal atmósfera del valle. Un...
Lista de cosas que no entiendo de Alfonso Gumucio Dagron
Una golondrina rayando el cielo. Tanta música en los bosques. La humedad de un látigo de sauce. Sus lágrimas, su aspecto acongojado. Una hilera de palomas idénticas sosteniendo el alero de un tejado. Una estatua más hermosa mutilada. Un balcón que se descuelga quejumbroso. ...
El río de Vinicius De Moraes
Una gota de lluvia cuando el vientre grávido estremeció la tierra. A través de viejos Sedimentos, rocas Ignoradas, oro Carbón, fierro y mármol Un río cristalino Lejano milenios Partió frágil Sediento de espacio En busca de luz. Un río nació. Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres ...