☰ menú
 


listado de poemas por primeros versos letra s

a-b-c-d-e-f-g-h-i-j-k-l-m-n-o-p-q-r-s-t-u-v-w-x-y-z

1074 poemas con la letra "s"

. < 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 > .

Secreto de familia de Blanca Varela
soñé con un perro con un perro desollado cantaba su cuerpo su cuerpo rojo silbaba pregunté al otro al que apaga la luz al carnicero qué ha sucedido por qué estamos a oscuras es un sueño estás sola no hay otro la luz no existe tú eres el perro tú eres la flor que ladra...
Soñé que de una peña me arrojaba... de Francisco de Terrazas
Soñé que de una peña me arrojaba quien mi querer sujeto a sí tenía, y casi ya en la boca me cogía una fiera que abajo me esperaba. Yo, con temor, buscando procuraba de dónde con las manos me tendría, y el filo de una espada la una asía y en una yerbezuela la otra hincaba. La yerba ...
Nunca mía de Demetrio Korsi
Soñé que en las instancias de mi ruego tu amor me prometiste enamorada, y al brillo de la luz de tu mirada para siempre quedé tu esclavo ciego. Al estrecharte entre mis brazos luego hiciste alarde de la fe jurada, y con tu boca ardiente y perfumada me contagiaste tu pasión de fuego. ...
Ilusión de María Dolores Cabrera y Heredia
Soñé que en una noche de estío, del firmamento azul te desprendiste, diáfana y ligera, como un globo de tul. Yo vi que hollabas, sin romper tus tallos, las flores con tu pie; y sentí que la punta de tus alas acarició mi sien. Parecía que el aura de la noche te llevaba hacia mí; y, al acercarte ...
En el fondo del lago de Diego Dublé Urrutia
Soñé que era muy niño, que estaba en la cocina escuchando los cuentos de la vieja Paulina. Nada había cambiado: el candil en el muro, el brasero en el suelo y en un rincón oscuro el gato, dormitando. La noche estaba fría y el tiempo tan revuelto, que la casa crujía... ...
Las tablas de Nicanor Parra
Soñé que me encontraba en un desierto y que hastiado de mí mismo Comenzaba a golpear a una mujer. Hacía un frío de los demonios; era necesario hacer algo, Hacer fuego, hacer un poco de ejercicio; Pero a mí me dolía la cabeza, me sentía fatigado Sólo quería dormir, quería morir. ...
Sueño en fuga de Blanca Luz Pulido
Soñé que me soñabas, que tu voz como estela de naufragios amanecía en mi aliento. Que era mío el silencio de cada madrugada cómplice en tus párpados cerrados, el secreto que rindes a tu almohada, el pensamiento que traicionas en mis brazos. De ese sueño sin fin ya no despiertes: ...
Decoración heráldica de Julio Herrera y Reissig
Soñé que te encontrabas junto al muro glacial donde termina la existencia, paseando tu magnífica opulencia de doloroso terciopelo oscuro. Tu pie, decoro del marfil más puro, hería, con satánica inclemencia, las pobres almas, llenas de paciencia, que aún se brindaban a tu amor perjuro. ...
Soñé que tú me llevabas... de Antonio Machado
Soñé que tú me llevabas por una blanca vereda, en medio del campo verde, hacia el azul de las sierras, hacia los montes azules, una mañana serena. Sentí tu mano en la mía, tu mano de compañera, tu voz de niña en mi oído como una campana nueva, como una campana virgen de un alba...
De este mundo de Ricardo Gómez López
Soñé que yo era un ave de otro planeta Desperté pajareando con las alas entumecidas y con una veintena de bípedos curiosos mirándome (abajo la Capital de ojos brumosos) tras los barrotes del zoológico. (Incluido en el CD Poemas de Ida y Regreso, Dúo Urbe-Provincia, Leutún, ...
En el mar de Julian del Casal
Soneto Abierta al viento la turgente vela Y las rojas banderas desplegadas, Cruza el barco las ondas azuladas, Dejando atrás fosforescente estela. El sol, como lumínica rodela, Aparece entre nubes nacaradas, Y el pez, bajo las ondas sosegadas, Como flecha de plata raudo vuela. ¿Volveré? ...
Mis amores de Julian del Casal
Soneto Pompadour Amo el bronce, el cristal, las porcelanas, Las vidrieras de múltiples colores, Los tapices pintados de oro y flores Y las brillantes lunas venecianas. Amo también las bellas castellanas, La canción de los viejos trovadores, Los árabes corceles voladores, Las flébiles baladas ...
Tambor de Andrés Sánchez Robayna
sonidos sobre este tambor: blanco decalpared de luz cernícalos en el papel del aire: brotan la luz calizay uno y otrocernícalo
La fuente de Ojozarco de José Joaquín Pesado
Sonora, limpia, transparente, ondosa, naces de antiguo bosque, ¡oh sacra fuente! En tus orillas canta dulcemente el ave enamorada y querellosa. Ora en el lirio azul, ora en la rosa que ciñen el raudal de tu corriente, se asientan y se mecen blandamente la abeja y la galana mariposa. ...
La más mujer del mundo de Juan Gelman
sonríe como un cómplice bajo el calor suelta sus animales bellos desnudos indolentes y recorren la tierra llenándola de ansias de carne en libertad ella prepara sus abismos ninguno la conoce en la mitad de la noche me despierta la oigo como enciende su furor y las crepitaciones de rostros que ella ...
La cita y el filo de Héctor Rosales
Sonríe la doncella del palacio de mosaicos de nácar. La belleza asomada al infinito. A la espalda, mal dormida, porta mi deseo una daga que no acepta orden ni espejo, que amenázame también, como si yo fuese otro, un muelle ciego donde atracar su sino. La sonrisa dice sí, comencemos tras la patria ...
En el reverso de tu balcón de Cé Mendizábal
Sonríe Tras los vidrios desdibujados Sostén la vieja casa Tres o cuatro de la tarde, Eso lo dicto yo Tú decreta lo que guardas En el reverso de tu balcón El deseo arrebujado Urdiendo sus indómitos arabescos Inventándose una memoria Espejo ciego Que no niega...
Antes que tú de Federico Barreto
Sonríes al pasar, con ironía, Porque me juzgas un rival vencido... ¡Imbécil! La mujer que has elegido, antes que fuera tuya ha sido mía. En sus labios de rosa bebí un día, la esencia del licor apetecido. Y tú, ¿de qué te ríes? ¿Qué has bebido? ¡Las sobras de la copa de ambrosía! ...
Aguas del río a mis pies de Cristian Santos
Sopla la brisa sobre mi cabeza. Con flores y mariposas viene el amor a mí. Después que las flores han caído las aguas del río se tienden a mis pies.
La brisa de Salvador Salazar Arrué - (Salarrué)
Sopla la caña de la brisa leve y hay la melodía que se irisa; se danza con la dicha de la brisa y hay dicha en la hoja que se mueve. Al soplo de esta música en crechendo la espiga ensaya un ritmo trascendente aprendido en la fuga de la fuente y se sabe fugar, permaneciendo... Sobre el juncal ...
As de oro de Verónica Viola Fischer
Soplo, tiro los cuadraditos sobre el paño de la mesa y soy feliz. Generala. Mujer déspota y sumisa de la arbitrariedad. Observo los tres ases. Son míos. Poderosa canto aplasto sombreros con mi pierna corta, sonrío a la nuca de los demás concursantes. ...
Morirse es cosa nuestra de Iria Fernández Silva
soportar la lluvia amamantar al hijo entablillar la herida coser a golpes errar a oscuras encender la noche recuperar la vida morirse es algo nuestro connubio que detesta las celebraciones y esas manos caducas que abrazan la vergüenza de seguir...
Cementerio central de William Ospina
Sordo a tantos mensajes de la muerte, cruzo por esta calle de flore y de mármoles donde austeros artífices pulen sobre las losas lúgubres variaciones, llorados nombres, fechas para el luto. Aquí acaban preciosos episodios del tiempo que afligidos cortejos escoltan hasta...
Paciencia de Jorge Boccanera
Sordomuda, en tu lengua vacía flota Janitzio, la sila, pasa Dino Campana vestido de bombero, arden las casa de Chiloé con sus escamas de madera, no dejan de girar los voladores de Papantla, y el trío Matamoros canta
Aventuras de Jorge Boccanera
Sordomuda, vivimos maniatados espalda con espalda y alguien rasga la tienda donde estás prisionera: lengüita azul no vayas a llorar, afuera los caballos resoplan intranquilos y hay varios centinelas para una sola piedra. Remo de mi canoa, mensajera, tu lengua brilla junto al fuego...
El mar (Sorprendentes carnadas llueven) de Raúl Zurita
Sorprendentes carnadas llueven del cielo. Sorprendentes carnadas sobre el mar. Abajo el océano, arriba las inusitadas nubes de un día claro. Sorprendes carnadas llueven sobre el mar. Hubo un amor que llueve, hubo un día claro que llueve ahora sobre el mar. Son sombras, carnadas...
Oda al piadós baró perfet de Guerau de Liost
Sortosa la nissaga que té un baró perfet! Cada obra d’ell apar millor que totes. La llum divina el ruixa, metòdica, a raig fet, a llum que els altres copsaran a gotes. Ell sa fillada, càustic i alhora idíl·lic, mena (a cada banda un rengle de perills). I encara als ulls li posa, asèptica, una bena, car res...
Una gaviota entre palmeras de Cristian Santos
Sos como la gaviota que ladea las palmeras entra en mis pupilas descansa en mis ojos y sobrevuela mi atardacer.
Ave del paraíso de Francisco Urondo
Sos como una perdiz empollando, todo el día en la cama; reina de la indolencia, cuidando todo el día que no se vaya el calor. Sacerdotisa mía, panadera, dame esa hostia para ingresar al cuerpo de la bondad; andariega, zapato tibio para insultar y acariciar. Perdiz que viene volando ...
XI (de Diario Cómplice) de Luis García Montero
Sospechan de nosotros. Ha pasado el primer autobús, y nos sorprende en el lugar del crimen, desatados los cuellos y las manos a punto de morir, abandonándose. Nos da el alto la luz, sentimos su revólver por la espalda, demasiado indeciso, su temblor en nosotros, encubierto bajo ...
Un soldado de Urbina de Jorge Luis Borges
Sospechándose indigno de otra hazaña como aquella en el mar, este soldado, a sórdidos oficios resignado, erraba oscuro por su dura España. Para borrar o mitigar la saña de lo real, buscaba lo soñado y le dieron un mágico pasado los ciclos de Rolando y de...
En memoria de Julio Leite
Sospecho que tus huesos no se asustan de este frío, padre. Agosto como siempre y yo, vivo, me hago el sordo, no acepto el río de tu sangre desembocandoa la nada de un piso. Los peces de plomo son como los salmones,padre? regresan a su origen para continuar la vida?, ...
Sostiene en una mano... de Román Luján
SOSTIENE en una mano las miradasy en la otra hambre de insomnios en jauría Extiende el giro si el tacto la reclama duerme con las serpientes para incendiar su escorzo y demostrar que existe De puntas sobre el miedo busca un nombre que los contenga a todos para que al detenerse ...
El paisa de Jorge Robledo Ortiz
Soy antioqueño. Visto de alpargatas, Carriel de nutria y ruana montanera; Tengo para el amor las serenatas Y para los rivales mi barbera. Ningún bambuco a mi guitarra escapa, Y en noches ...
Confesiones de Armando Rubio Huidobro
Soy bestia umbilical, delgada y andariega, con un aire de pájaro en la calle. Atado a los semáforos por ley irrevocable. Suelo ser atacado por mis hábitos y por los vendedores ambulantes que me auscultan la cara de bar destartalado y decadente. Amo a la ciudad más que a nadie: ...
Autorretrato de Delia Domínguez
Soy como los animales: presiento la desgracia en el aire y no duermo sobre arenas movedizas. Arriba siempre el viento -desde el tiempo de los pañales mojados- raspando la solidez de los cartílagos mientras alguien con mano sosegada escribe en mi cuaderno cortas palabras de tristeza. ...
El surtidor de Gabriela Mistral
Soy cual el surtidor abandonado que muerto sigue oyendo su rumor. En sus labios de piedra ha quedado tal como en mis entrañas el fragor. Y creo que el destino no ha venido su tremenda palabra a desgajar; que nada está segado ni perdido, que si extiendo mis brazos te he de hallar. ...
Reseña de Luisa Futoransky
Soy de otra parte, otro cuerpo, otro golfo para que me entiendan para que no me entiendan demasiado por atajos y digresiones escribo. A mano limpia. A campo traviesa. Vivo por circunloquios, espirales, pidiendo disculpas, permiso. Demasiado. Tropiezo, desentono, me repito, ...
Amigo de Héctor Urruspuru
soy el amigo de la escritora figuro en 2 de sus poemas figuro mansamante convivo con un telar pampeano en uno con una ventana de madera inglesa (y estoy a contraluz) en el otro- todo bien, todo bien... - ... ella no sabe que me hubiera gustado el poder leermeen ese otro, ...
Restauración de Fernando Ruiz Granados
Soy el árbol de tu huerto El árbol del invierno Cuyas desnudas ramas Tienen por fronda El intermitente follaje De las nubes Soy el árbol de tu huerto El árbol sin fruto Que espera paciente La estación propicia El tiempo de la restauración De todas las cosas Soy el árbol de tu huerto ...
Altas Hojas: XXI de Cecilia Bustamante
Soy el cadáver del pájaro que arrastra el agua y la luz que aclara el revés de las altas hojas, las huellas pasajeras en la tierra fina del camino y el ruido constante del viento en el mundo. Este arbol transido de días y los frutos de sus ramas, aquel nido y las silvestres mariposas. ...
Soy el guardián... de Julio César Aguilar
Soy el guardián de la noche, administrador de los sueños y de las conquistas. Mientras ella duerme, contemplo desde la sombra la obstinación de la luna. De sus entrañas brota mi voz, sé que me sueña, ¿o es que sus ojos son mi espejo y su nombre mi apellido? ...
Zoofilia de Graciela Baquero
Soy el olfato de ese perro esa dirección que llega pone el hocico entre mis piernas y manso reconoce Es entonces cuando mi hembra se queda sin mujer. Selección: Manuel Francisco Reina.
El advenimiento de Jorge Luis Borges
Soy el que fui en el alba, entre la tribu. Tendido en mi rincón de la caverna, pujaba por hundirme en las oscuras aguas del sueño. Espectros de animales heridos por la esquirla de la flecha daban horror a las tinieblas. Algo, quizá la ejecución de una promesa, la muerte de un rival en la montaña, ...
Soy de Jorge Luis Borges
Soy el que sabe que no es menos vano que el vano observador que en el espejo de silencio y cristal sigue el reflejo o el cuerpo (da lo mismo) del hermano. Soy, tácitos amigos, el que sabe que no hay otra venganza que el olvido ni otro perdón. Un dios ha concedido al odio humano ...
Animal dance de Jorge Carrol
Soy el sol que teme ser día. El ahorcado que se prolonga por la cuerda. El dulce animal que danza su soledad.
Esa mujer de Yanira Soundy
Soy esa mujer, la que no amas. El seno desnudo de tu agónica luz, el enjambre prendido de tus ramas, el cristal que sueña tu mirada. Soy esa mujer, la que no amas. Breña, mata, punzante jarra, calle muda por donde no se escuchan tus pasos y cuerpo desnudo para el eclipse de tus ojos. ...
Villancico de Juan Timoneda
Soy garridica y vivo penada por ser mal casada Yo soy, no repuno, hermosa sin cuento, amada de uno, querida de ciento. No tengo contento si valgo ya nada por ser mal casada Con estos cabellos de bel parecer haría con ellos los hombres perder. Quien los puede haber no los tiene ...
Hermandad de Octavio Paz
Soy hombre: duro poco y es enorme la noche. Pero miro hacia arriba: las estrellas escriben. Sin entender comprendo: también soy escritura y en este mismo instante alguien ...
El mar que me circunda de Juana Rosa Pita
Soy isla peregrina y para circundarme mi mar se ha convertido en disidente.