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listado de poemas por primeros versos letra s

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1074 poemas con la letra "s"

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Sé que estoy vivo de Jorge Gaitán Durán
Sé que estoy vivo en este bello día Acostado contigo. Es el verano. Acaloradas frutas en tu mano Vierten su espeso olor al mediodía. Antes de aquí tendernos no existía Este mundo radiante. ¡Nunca en vano Al deseo arrancamos el humano Amor que a las estrellas desafía! Hacia...
Poema para ser leído y cantado de César Vallejo
Sé que hay una persona que me busca en su mano, día y noche, encontrándome, a cada minuto, en su calzado. ¿Ignora que la noche está enterrada con espuelas detrás de la cocina? Sé que hay una persona compuesta de mis partes, a la que integro cuando va mi talle cabalgando ...
Posesión del ayer de Jorge Luis Borges
Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. sé que he perdido el amari- llo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero...
Ecce homo de Salvador Díaz Mirón
Se que la humana fibra a la emoción se libra, pero que menos vibra al goce que al dolor. Y en arte no me ofusco; y para el himno busco la estética del brusco estímulo mayor. Mas no en aleve audacia demando a la falacia la intensa y cruda gracia, como un juglar sutil. A la verdad ajusto el calculado ...
Sé que las ratas... de Margarita Laso
sé que las ratas me morderán el corazón pero ésta es una despedida reí y fui loba loba en el palomar loba en el palomar de tus jadeos buches y espumas rociaron la aurora de los sudoresjadeos tus de palomar él en loba aunque entre graznidos y hendiduras entre zureos grumosos loba ...
Introducción del símbolo de la fe de Reinaldo Arenas
Sé que más allá de la muerte está la muerte, sé que más acá de la vida está la estafa. Sé que no existe el consuelo que no existe la anhelada tierra de mis sueños ni la desgarrada visión de nuestros héroes. Pero te seguimos buscando, patria, en las traiciones del recién llegado y en las mentiras ...
Canada Dry de Julio Cortázar
Sé que me acordaré de un cielo raso donde las manchas de humedad eran un gato, un número, una mano cortada. Sé que me acordaré del ruido de un water en alguna habitación lejana del hotel, su triste catarata de bolsillo, su inevitable recurrencia. Chacun ses madeleines, ...
Sé que me voy de Rosa Cruchaga De Walker
Sé que me voy. Me voy retrocediendo como el salmón que vuelve cuna arriba. No alcancé nunca al mar, estando viva. No llegaré a las cumbres, falleciendo. Sé que te vas, te vas y no queriendo: como una esponja amarga y fugitiva. Hasta el fondo del mar con tu saliva, ...
Amanecer frente al Mar de Mármara de José Lupiáñez
Sé que mi corazón alguna tarde recordará estas aguas quietísimas del Mar de Mármara y este liviano encantamiento azul del cielo que las sueña. Sé muy bien que mi corazón alguna tarde, en el jardín, quizá, ya del crepúsculo buscará este frescor, estos reflejos del lento amanecer ...
Haciendo el amor a un ángel de Juan Daniel Perrotta
Sé que no eras un ángel ni una puta Me cojías como un ángel hasta hacerme estornudar por el roce de las plumas de tus alas y claro caían lágrimas de mis ojos Llorabas entonces como una puta enamorada de un ocasional cliente caliente y nuestros gemidos no sexuales ...
La hora ciega de Juan Egaña
Sé que no es mi destino el que me lleva a desoír las voces interiores que a muchos nada dicen. Sé que hay algo en mí, que tiene aquella efervescencia de los fuegos internos. Inquietudes de locura que estalla. Palpitantes angustias de corrientes subterráneas, y a veces, ... ...
Sé que no sabes que recuerdo tanto... de Tomás Segovia
Sé que no sabes que recuerdo tanto tu piel untuosa y pálida, amasada con fiebre y luna, y tu boca abrasada, blanda y jugosa y salada de llanto, y tu implorante gesto de quebranto, sobre tu frigidez crucificada y agradecida y tierna aunque insaciada, y mi esfuerzo patético entretanto, ...
Sé que piensas en mí... de Homero Aridjis
Sé que piensas en mí porque los ojos se te van para adentro y tienes detenida en los labios una sonrisa que sangra largamente Pero estás lejos y lo que piensas no puede penetrarme yo te grito Ven abre mi soledad en dos y mueve en ella el canto haz girar este mundo detenido Yo te digo . ...
Cleveland Place de José María Fonollosa
Sé que por fin has vuelto a la ciudad en un suntuoso coche de gran lujo... La gente pensó en mí. Yo la maldigo. El coche se detuvo ante tu casa, pero tú no bajaste, no. Vino alguien a buscarme, mas yo no quise verte. El coche iba despacio por la calle dejando tu recuerdo en cada puerta. ...
Nuevos acordes de Pedro Garfias
Sé que si le grito fuerte el silencio se acongoja. Sé que si la piso duro es la piedra la que llora. Sé que si camino aprisa se me derrumban las hojas. Por eso voy con cuidado, acariciando las formas, mirando a un lado y al otro y respetándolas todas...
Poemas para estos días de sangre (II) de Margarita Carrera
Se quedó allí en el asfalto sobre un charco de sangre. Solitario en su grito. Sin un dios en la palma de la mano. Aún está allí yerto con su grito apagado y los ojos al cielo desmesurados dentro de mi alma.
Se querían de Vicente Aleixandre
Se querían. Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada, labios saliendo de la noche dura, labios partidos, sangre, ¿sangre dónde? Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz. Se querían como las flores a las espinas hondas, a esa amorosa gema del amarillo nuevo, ...
La dulce evidencia de Elsie Alvarado de Ricord
Se ramifica el frenesí en tus dedos predispuestos al viaje apasionado sobre las aguas, que en silencio esperan... O tal vez, más efímero, en impetuoso vuelo sin escalas, tan lejos del dolor como de la esperanza, porque en esta confluencia venturosa besas hacia el adiós, ...
Concurso de belleza de Bertalicia Peralta
Se requiere mujer hermosa; senos mirando al cielo de por lo menos dieciocho pulgadas cada uno torneando suavemente una cintura tierna que las manos puedan abarcar dentro de veinte pulgadas más abajo treinta y seis esta vez sobre la pelvis todo será canjeado por un viaje ...
Sustancia del cáliz de Jeannette Lozano
Se rompe en tu regazo la nervadura del sueño, la noche te cerca, se hunde, te da, mujer, la tierra. Hay una ausencia, un hilo gris, se han borrado los azules, las aves han partido y la lluvia ha extraviado las ovejas. A salvo queda una (vi cómo se apartó del rebaño, cómo fue asediada, ...
Vitral de mujer sola de Yolanda Pantin
Se sabe de una mujer que está sola porque camina como una mujer que está sola Se sabe que no espera a nadie porque camina como una mujer que no espera a nadie Esto es se mueve irregularmente y de vez en cuando se mira los zapatos Se sabe de las mujeres que están solas ...
Confianzas de Juan Gelman
se sienta a la mesa y escribe con este poema no tomarás el poder dice con estos versos no harás la Revolución dice ni con miles de versos harás la Revolución dice y más: esos versos no han de servirle para que peones maestros hacheros vivan mejor coman mejor ...
Aviso de Jaime Augusto Shelley
Se solicita un patio con macetas rojas y vaho de ladrillo recién regado. Árboles de altura con pájaros silvestres que hagan su ritual de baño y desayuno en una fuente de labra sencilla que enmohezca a ritmo su apacible trazo. Un hogar se solicita. De cancel abierto. De: Patria ...
Quien busca en el Libro de Lucía Estrada
se sumerge en lo imposible en la belleza de ir tras un animal que ha muerto del que sólo permanece su sombra el que encuentra nada encuentra salvo el fantasma de lo que fue antes de que se iniciara la búsqueda.
Se te está viendo la otra... de Pedro Salinas
Se te está viendo la otra. Se parece a ti: los pasos, el mismo ceño, los mismos tacones altos todos manchados de estrellas. Cuando vayáis por la calle juntas, las dos, ¡qué difícil el saber quién eres, quién no eres tú! Tan iguales ya, que sea imposible vivir más así, ...
Responso por la muerte de un burócrata de Héctor Rojas Erazo
Se te ha borrado súbitamente el mundo como la lámpara que trasladan a otro aposento. Ahora son tus tres eternidades de sombra pues tus sentidos se enfrentan a una nueva inocencia. Déjame, hermano mío, humedecer mi alma con la lluvia de tus células bajo la piedra. Déjame ahora...
Hombro de Griselda Álvarez Ponce de León
Se te sube el desdén o se te baja, por el pesar te abates y sumisa se te cuelga del frio la camisa cuando el invierno a?la su navaja. Al buscar el refugio y la migaja, tu relieve de ornato y de repisa confunde a la paloma, que improvisa el canto arrullo con que te agasaja. Sitio escogido...
Sé todos los cuentos, Contádme un sueño y Oíd de León Felipe
Sé todos los cuentos Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto. Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos, que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, que los huesos...
Deseos divinos de Rodrigo Carrillo
Se transformó en lluvia de oro para poseerla Mutó en toro para preñarla Se convirtió en cisne para inseminarla Se hizo hombre para hacerla mujer Se transfiguró en dios para matarla
Deseos divinos de Rodrigo Carrillo
Se transformó en lluvia de oro para poseerla Mutó en toro para preñarla Se convirtió en cisne para inseminarla Se hizo hombre para hacerla mujer Se transfiguró en dios para matarla (De: Concierto miedo)
Te regalo este camino de Cristian Santos
Se trata mi amor de llenar el día con el color y forma de las hojas de las personas y cosas que tenes a mano. Es recorrer el verdor de la mañana. Es encontrarse con las flores de la acacia amarilla frente a un cielo azul. Es prenderse del giro en el aire de una gaviota Es sobar las esquinas ...
Antártica II de Juan Pablo Riveros
Se trataba de invernar, de pulsar las leyes del frío; de escrutar la indigencia en la medianoche del mundo; de buscar huellas de dioses ahí donde la huella de las huellas se ha perdido. Se trataba de la compleja red de circunstancias y menudos azares que calibran la temperatura ...
Se va con algo mío... de Medardo Angel Silva
Se va con algo mío la tarde que se aleja... mi dolor de vivir es un dolor de amar, y al son de la garúa, en la antigua calleja, me invade un infinito deseo de llorar. Que son cosas de niño me dices... ¡Quién me diera, tener una perenne inconciencia infantil, ser del reino del día y de la primavera, ...
Gracias, no se moleste de Diana Bellessi
Se va de madre, Señora, de verdes y de gamas como sólo usted lo sabe, y es tan pronto, locos los pajaritos y yo también un poco un santo deleite turbulento me hace olvidar las horas destinadas, ¿a qué? Ah no sé. Tánto ovillar los días y perderlos para hacer ¿la vida? ...
Ausencia de Gabriela Mistral
Se va de ti mi cuerpo gota a gota. Se va mi cara en un óleo sordo; se van mis manos en azogue suelto; se van mis pies en dos tiempos de polvo. ¡Se te va todo, se nos va todo! Se va mi voz, que te hacía campana cerrada a cuanto no somos nosotros. Se van mis gestos, que se ...
Rescoldo de Jaime Labastida
Se va hacia atrás el horizonte. La estrella Sirio vuelve hasta su origen (¿cuál, oh dioses, a dónde va con esa prisa oscura?). Otros planetas surcan, en órbitas, mi sangre. El agua ya es tiniebla, el árbol se comprime. ¿Por qué la estrella y la conciencia? ¿Por qué la tempestad, ...
Por favor de Miguel D´Ors
Se van muriendo uno tras otro como en las películas de náufragos o de aviones estrellados en neveros incógnitos. Sucumbió el portero de fútbol catequístico y el bailarín de valses bajo la luz periódica de un faro y el estudiante que sueña un verano arqueológico en Egipto y el insensato ...
Los hombres-XI- (Se ve que hemos nacido) de Pablo Neruda
Se ve que hemos nacido para oírnos y vernos, para medirnos (cuánto saltamos, cuánto ganamos, ganamos, etcétera), para ignorarnos (sonriendo), para mentirnos, para el acuerdo, para la indiferencia o para comer juntos. Pero que no nos muestre nadie la tierra,adquirimos olvido, ...
Se vende corazón de Belén Reyes
Se vende corazón o se traspasa. Urge la transación por desamada. Sin ti lato en latón no carne maleada sin ti ni ton ni son desfinada. Se vende corazón o se traspasa. Mucha luz con stop mucha putada.
Puede entrar el que quiera y animales de Concepción Silva Bélinzon
Se vestía con mantas bien lavadas aumentando en su cuerpo luz sin luces substancias malhechoras reparadas no hay cartas ni cortinas si reluces. Las llaves de mi Padre bien guardadas para formar los Hombres sin las cruces; muchas frentes marchitas levantadas ...
La divorciada de Carilda Oliver Labra
Se viste bien. Camina como nube. Tiene el jamás venciendo la mirada y un aire de paloma maltratada, de cadáver con vida se le sube. Es triste si se para junto al mar. ¡Qué silencio tan grave el de su frente! Esa muchacha, acaso diferente, escribe versos para no llorar... En cada mes alumbra ...
Se vistió la mujer de Carolina Escobar Sarti
Se vistió la mujer con viejo vestido de flores rosadas de seda y hastío. Se vistió de silencio prudencia y olvido se vistió la mujer con el mismo vestido de las viejas mujeres del mismo destino de las mismas historias de los mismos caminos. Se vistió la mujer con el viejo vestido le pusieron ...
La vigilia de Elphistone (3) de Blanca Andreu
Sea causa de iras, reinen tormentas y vientos negros sobre la obra de esta muerte, quieta voluntad, mar detenido. Sobre su baja condición verdes ejércitos busquen guerras. Contra la calma dirige tu espada cuando el navío se hermana con el cordero y pasta el amargo sargazo. ...
Asalto al sol 30 de Heddy Navarro Harris
Sea dijo la voz sea dijeron a coro las sombras y nadie vio sus ojos no dijo el amo arderán infiernos sea dijeron las sombras y mostraron sus bocas abiertas no dijo el hombre pero ellas tan negras dijeron otra vez sea espantado el cielo encendió sus luces miró a la tierra dijo ...
Sea mi gozo... de Santa Teresa de Jesús
Sea mi gozo en el llanto, Sobresalto mi reposo, Mi sosiego doloroso, Y mi bonanza el quebranto. Entre borrascas mi amor, Y mi regalo en la herida, Esté en la muerte mi vida Y en desprecios mi favor. Mis tesoros en pobreza, Y mi triunfo en pelear, Mi descanso en trabajar ...
A la profesión de Isabel de los Ángeles de Santa Teresa de Jesús
Sea mi gozo en el llanto, sobresalto mi reposo, mi sosiego doloroso, y mi bonanza el quebranto. Entre borrascas mi amor, y mi regalo en la herida, esté en la muerte mi vida, y en desprecios mi favor. Mis tesoros en pobreza, y mi triunfo en pelear, mi descanso en trabajar, y mi contento...
Columbia. Sorbona. (Primavera 1968) de Lourdes Casal
Seamos soberbios, insolentes ¡ahora! Seamos impacientes intransigentes, intolerantes, ¡ahora! En estos días en que aun podemos lanzarnos hacia el futuro sin pesados lastres en los tobillos sin vientres demasiado abombados, o la pátina de oro sobre las pestañas, pues sólo el ...
Biblia de Gioconda Belli
Sean mis manos como ríos entre tus cabellos. Mis pechos como naranjas maduras. Mi vientre un comal cálido para tu hombría. Mis piernas y mis brazos sean como puertas, como puertos para tus tempestades. Mi pelo como algodón en rama. Todo mi cuerpo sea hamaca para el tuyo, ...
Biblia de Gioconda Belli
Sean mis manos como ríos entre tus cabellos. Mis pechos como naranjas maduras. Mi vientre un comal cálido para tu hombría. Mis piernas y mis brazos sean como puertas, como puertos para tus tempestades. Mi pelo...
El siglo de oro de Antología Poética 4 EL SIGLO DE ORO
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